Ataque de la minoría kachin agrava la crisis en Myanmar

han denunciado públicamente la sublevación militar y dijeron que defenderán a los manifestantes en sus territorios.

han denunciado públicamente la sublevación militar y dijeron que defenderán a los manifestantes en sus territorios.

Más de una docena de minorías étnicas llevan décadas tratando de lograr una mayor autonomía, con ciclos de violencia armada y treguas.

El Ejército de Independencia de Kachin, el brazo armado de la Organización por la Independencia de Kachin, atacó una comisaría en el municipio de Shwegu, en el estado de Kachin, antes del amanecer del miércoles, según los medios locales The 74 Media y Bhamo Platform. Los agresores habrían incautado armadas y suministros y herido a un agente, apuntó el reporte.

Los kachin han perpetrado una serie de ataques contra las fuerzas gubernamentales desde el golpe y señalaron que la última ronda de combates estuvo provocada por el asalto del gobierno a cuatro puestos kachin. Tras un ataque a mediados de marzo, el ejército respondió con otro desde un helicóptero contra una de sus bases.

Por otra parte, varias ciudades del país volvieron a registrar el miércoles movilizaciones contra la toma del poder por parte de la junta militar, que revirtió una década de avances hacia la democracia en el país del sudeste asiático luego de 50 años de gobierno militar.

Manifestantes contrarios al golpe marcharon por una zona de Yangón a pesar de ser menos por el aumento de los fallecidos.

Al menos 521 inconformes han perdido la vida desde el alzamiento, según la Asociación de Asistencia a Presos Políticos de Myanmar, cuyo conteo incluye los casos que puede documentar, aunque reconoce que la cifra real probablemente sea más alta. Además, 2.608 personas fueron detenidas, incluyendo Suu Kyi, agregó.

Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, recorrieron el suburbio de Hlaing de Yangón parándose para recordar a un inconforme muerto en una confrontación previa con las fuerzas de seguridad.

El Departamento de Estado de Estados Unidos ordenó el martes que todos sus diplomáticos no esenciales y sus familias abandonen el país ante la posibilidad de que continúen las protestas. Washington ya había suspendido su acuerdo comercial con Naipyidó e impuesto sanciones a los líderes de la junta, así como restricciones a los negocios con las empresas controladas por el ejército.