ONU, Canadá y Jamaica tratan de evitar una crisis de deuda

El jefe de Naciones Unidas y los primeros ministros de Canadá y Jamaica instaron el lunes a tomar medidas más firmes que eviten una crisis de deuda, como extender la moratoria a los pagos de deuda y...

El jefe de Naciones Unidas y los primeros ministros de Canadá y Jamaica instaron el lunes a tomar medidas más firmes que eviten una crisis de deuda, como extender la moratoria a los pagos de deuda y ofrecer liquidez urgente a países en desarrollo para que respondan a la pandemia del COVID-19 e inviertan en recuperación económica.

La crisis de deuda afectará más a los más pobres en los países más vulnerables, indicó el secretario general, Antonio Guterres. Sin embargo, advirtió que ese riesgo no se limita a una única región o país, y hay previsiones creíbles de pérdidas de producción global por valor de billones de dólares.

Por desgracia, no se ha hecho suficiente para respaldar a esos países -docenas de países- que corren el riesgo más alto, dijo a la prensa tras una reunión virtual de alto nivel con jefes de gobierno a la que asistieron los primeros ministros Justin Trudeau, de Canadá, y Andrew Holness, de Jamaica, que participaron de forma remota en la conferencia de prensa.

Guterres instó a dar pasos más audaces en una moratoria sobre pagos de deuda, alivio dirigido de deuda y reformas del sistema internacional de endeudamiento.

El Grupo de los Siete, que lidera a los países industrializados, propuso este mes reforzar las reservas del Fondo Monetario Internacional por primera vez desde la crisis financiera de 2009, de modo que la institución de Washington pueda ofrecer más apoyo financiero a los países en desarrollo durante la crisis del coronavirus, una iniciativa bien recibida por Guterres, que el año pasado presionó en favor de aumentar la liquidez.

Cualquier aumento en los llamados derechos especiales de giro tendría que ser refrendado por otros países en la reunión de primavera del FMI, que se celebra en abril.

Holness hizo hincapié en que la crisis de deuda ya está apareciendo e instó a que la suspensión de pago de deudas de las grandes potencias económicas del Grupo de los 20, que se había ampliado a junio, se alargue al menos hasta final de año, e idealmente hasta el final de 2022.

Aunque reconocemos que muchos países de bajos ingresos corren un alto riesgo de impago de deuda, también hay varios países de ingresos intermedios que corren peligro, señaló, instando al G20 a ampliar la suspensión del servicio de deudas para incluir a países vulnerables de ingresos intermedios.

Holness también instó a establecer un mecanismo en el que los estados deudores y varios acreedores puedan negociar reestructuración de deuda de forma ordenada, sujeta a reglas y procedimientos acordados. El mecanismo debería abordar el prolongado problema de los tenedores de deuda.

El secretario general señaló que los reunidos el lunes no eran los que toman las decisiones.

Decimos lo que creemos que debe hacerse, y la verdad es que empieza a tener un efecto, dijo Guterres. De modo que creo que nuestro papel es decirle al mundo lo que debe hacerse y confiar en que, de forma progresiva, los que tienen capacidad de tomar decisiones (...) avancen en la buena dirección.

Trudeau dijo que el G7 y el G20 están trabajando juntos.

Necesitamos asegurarnos de que al tiempo que nos centramos en la salud, también estamos centrados en la salud de la economía global, dijo Trudeau. Y eso significa tomar medidas reales de países importantes en todo el mundo para reconocer que garantizar una recuperación global más equitativa no va sólo en interés global, sino en su propio interés.