Reporte exonera a Francia de genocidio en Ruanda

Una comisión que se pasó casi dos años investigando el papel de Francia en el genocidio de Ruanda de 1994 concluyó el viernes que el país europeo reaccionó demasiado lentamente para entender la ...

Una comisión que se pasó casi dos años investigando el papel de Francia en el genocidio de Ruanda de 1994 concluyó el viernes que el país europeo reaccionó demasiado lentamente para entender la magnitud del horror que dejó más de 800.000 muertos, pero lo exoneró de complicidad en las masacres.

El reporte dice que Francia tiene responsabilidades grandes y abrumadoras en la situación que llevó a los asesinatos, que principalmente cobraron las vidas de miembros de la minoría tutsi.

Acusaciones persistentes de que Francia no hizo lo suficiente durante el gobierno del presidente Francois Mitterrand para frenar el genocidio han dañado las relaciones con Ruanda desde la década de 1990.

El presidente Emmanuel Macron ordenó en mayo del 2019 que la comisión de 15 miembros arrojase luz sobre lo ocurrido en Ruanda entre 1990 y 1994.

Funcionarios del gobierno de Macron dicen que la pesquisa no era solamente para mejorar las relaciones con Ruanda, sino con todo el continente africano, toda vez que otros países han cuestionado también lo que hizo Francia entonces.

El reporte de la comisión asignó culpa a Francia por no cumplir su responsabilidad política, institucional, intelectual, ética y moral, de acuerdo con funcionarios del gobierno. Pero dice además que no se halló evidencia de que se hubiesen enviado armas francesas a Ruanda tras el comienzo del genocidio.

El reporte descartó además acusaciones de delitos por la Operation Turquoise, una intervención militar encabezada por Francia en Ruanda que ha sido acusada de ser un fallido intento por defender al gobierno encabezado por el grupo étnico hutu.

El reporte excluyó cualquier complicidad en genocidio por los franceses, diciendo que no halló evidencia de una intención de cometer acciones genocidas.

Encontró además mal funcionamiento en el proceso de evaluación de la situación y en las decisiones militares y gubernamentales francesas resultantes. Pero la comisión dejó claro que el reporte no buscaba vilipendiar a individuos.

No está claro si el reporte conseguirá mejorar las relaciones entre Francia y Ruanda, y en particular satisfacer al presidente ruandés Paul Kagame.

Macron esperaba que el documento abriese una catarsis y le permitiese a Francia dejar atrás definitivamente acusaciones que han persistido durante un cuarto de siglo.