Partido islamista árabe podría decidir elección israelí

podría decidir si Netanyahu prolonga su mandato, ya el más largo de la historia de Israel.

podría decidir si Netanyahu prolonga su mandato, ya el más largo de la historia de Israel.

Es un dilema extraño para Netanyahu, que llegó al poder rechazando todo acuerdo con los palestinos y en campañas anteriores ha recurrido a la retórica racista para calificar a la minoría árabe de quinta columna de simpatizantes terroristas.

Pero esta vez, en la cuarta elección en dos años, Netanyahu buscó el apoyo árabe en lo que muchos consideraron una estrategia a dos puntas para conseguir votos y dividir la Lista Conjunta, una alianza de partidos árabes que obtuvo la cifra récord de 15 bancas el año pasado.

En ese caso, tuvo éxito, ya que convenció a Mansur Abás, líder de la Lista írabe Unida, de presentarse por separado. Ahora, las llaves del reino parecen estar en manos de Abás.

Los israelíes votan por listas partidarias, no por candidatos individuales, y las bancas se asignan en proporción a los votos recibidos. Jamás un partido ha obtenido la mayoría de 61 bancas, por lo que los mayoritarios deben reunir coaliciones para gobernar, frecuentemente con partidos marginales.

Contado el 88% de los votos, ni Netanyahu ni sus aliados ni el bloque opositor han obtenido la mayoría de 61 bancas.

A menos que otro partido decida cambiar de bando, cada uno necesitaría el apoyo de Abás para formar gobierno y evitar una nueva elección.

A diferencia de otros dirigentes árabes, Abás no ha descartado colaborar con el Likud u otros partidos derechistas si le aseguran mejoras para la colectividad árabe, blanco de discriminación generalizada, pobreza creciente en medio de la pandemia de coronavirus y una ola de crímenes violentos.

Los partidos árabes jamás han pedido un puesto en el gobierno ni nadie se los ha ofrecido Abás podría romper con esa tradición al solicitar un puesto en el gabinete a cambio de su apoyo. Lo más probable es que en lugar de un puesto oficial, obtenga a cambio de su apoyo mayores inversiones en vivienda, infraestructura y protección policial para las comunidades árabes.