Colombia pide perdón a periodista abusada ante la Corte IDH

El Estado colombiano reconoció el martes ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) su responsabilidad por las fallas del sistema judicial en el caso de Jineth Bedoya, quien fue sec...

El Estado colombiano reconoció el martes ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) su responsabilidad por las fallas del sistema judicial en el caso de Jineth Bedoya, quien fue secuestrada, abusada sexualmente y torturada en una cárcel de Bogotá mientras ejercía su oficio como periodista el 25 de mayo del año 2000.

La periodista reclama ante la Corte IDH la falta de protección oportuna del Estado colombiano pese a advertir de amenazas en su contra por investigar mafias y violencia al interior de la cárcel La Modelo. Su caso es emblemático en un país con más de 29.000 víctimas de violencia sexual después de cinco décadas de conflicto armado, según las cifras oficiales, a quienes ella apoya con su campaña No es hora de callar.

Lo que pido es que se le ordene al Estado colombiano romper el pacto de impunidad que ha rodeado mi caso por casi 21 años¦ se establezca la necesidad de agotar todas las investigaciones para identificar, juzgar y sancionar a todos los responsables materiales e intelectuales de los mismos, incluyendo a los agentes del Estado, a esos intocables del poder, dijo Bedoya ante la Corte IDH.

Durante la audiencia pública, Camilo Gómez Alzate, en representación del Estado colombiano, le pidió perdón a Bedoya por la revictimización que supuso para ella repetir su testimonio ante las autoridades en 12 ocasiones durante el proceso judicial y por la falta de diligencia para investigar las amenazas en su contra.

Sin embargo, la defensa del Estado colombiano aclaró que ha cumplido con su labor de proteger a las mujeres y a quienes realizan labores periodísticas y pidió no ser declarado responsable por no prevenir los hechos victimizantes a los que fue sometida Bedoya. Las partes tendrán hasta el 23 de abril para presentar sus alegatos finales escritos.

Para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) -que en 2019 remitió el caso a la Corte IDH- no hubo un reconocimiento integral sino parcial de la responsabilidad por parte del Estado y pidió aclarar su alcance. Continúan en controversia aspectos esenciales del caso, como lo es la responsabilidad del Estado por los hechos ocurridos el 25 de mayo del 2020, dijo ante la Corte IDH Antonia Urrejola, relatora para Colombia de la CIDH.

Además, la CIDH lamentó profundamente el efecto que tuvo sobre la víctima que el Estado colombiano se retirara durante la primera audiencia el pasado 15 de marzo tras recusar a la presidenta de la corte y a los jueces de la Corte IDH por sus preguntas sesgadas. Dos días después, la corte rechazó las recusaciones al concluir que estas buscaban minar la independencia judicial.

Colombia recusó a casi todos los jueces porque le molestó las preguntas a la víctima. Y se retiró de la audiencia. Se trata de una conducta sin precedentes e irresponsable, escribió en su cuenta de Twitter José Manuel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, el 15 de marzo.

En el proceso penal del caso hay cuatro personas condenadas con penas entre 11 y 40 años de cárcel, mientras que 20 han sido mencionadas pero no vinculadas. Marío Jaimes Mejía, alias El Panadero, el paramilitar con quien Bedoya se iba a encontrar en la cárcel para una entrevista periodística que terminó convertida en una trampa, fue condenado a 28 años por el delito de acceso carnal violento agravado, secuestro simple agravado y tortura.

Mientras la defensa de Bedoya aseguró en la audiencia que hubo participación de agentes del Estado en su caso, el gobierno colombiano concluyó que no hay evidencia de que haya sido así y que el plan criminal fue fraguado por miembros de autodefensas ilegales.

La periodista pide como reparación que la Corte IDH ordene la investigación y sanción de la responsabilidad del Estado y la adopción de garantías de seguridad para ella y su madre, quienes continúan recibiendo amenazas. También el cierre de la cárcel La Modelo en Bogotá, donde fue secuestrada, para convertirla en un lugar simbólico para la reparación colectiva. Durante la audiencia el Estado aseguró que esta última propuesta no es viable.

Hoy estoy aquí frente a ustedes para pedirles en mi nombre, en el de mi madre Luz Nelly Lima, en nombre de las y los periodistas en Colombia y todas las víctimas de violencia sexual, que manden un claro mensaje al Estado colombiano, real, de reconocimiento de responsabilidades, concluyó ante los jueces Bedoya, hoy subdirectora de el diario El Tiempo.