Muere el laureado artista plástico Vicente Rojo

Vicente Rojo, artista mexicano de origen catalán galardonado con la Medalla Bellas Artes en 2011 por su vasta práctica dentro de las artes visuales, falleció. Tenía 89 años.

Vicente Rojo, artista mexicano de origen catalán galardonado con la Medalla Bellas Artes en 2011 por su vasta práctica dentro de las artes visuales, falleció. Tenía 89 años.

Rojo murió de complicaciones cardiacas el miércoles por la tarde en la Ciudad de México, confirmó El País de España citando a la poeta Bárbara Jacobs.

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) lamentaron el deceso en un comunicado emitido el jueves.

Rojo fue un grande entre los grandes. Contribuyó a la renovación estética de México en los 50 y 60, representante del abstracto mexicano en el mundo, expresó la secretaria de Cultura Alejandra Frausto Guerrero. Informó que se realizará una exposición retrospectiva del artista en el Museo de Arte Moderno como parte de los homenajes que se le rendirán.

Todos los homenajes serán pocos para Rojo. Creador emérito, Premio Nacional, miembro del Colegio Nacional, influyó en el pensamiento y obra de generaciones en el diseño, pintura, escultura y literatura, agregó Frausto Guerrero.

Por su parte la directora general del INBAL, Lucina Jiménez, expresó que Rojo, con quien dijo que tuvo una amistad entrañable", deja un "testimonio artístico de gran valor en la pintura, la gráfica, el diseño editorial que marcan toda una generación del siglo XX y XXI en México.

Rojo nació el 15 de marzo de 1932 en Barcelona, España, donde realizó sus primeros estudios de escultura y cerámica, y a los 17 años llegó a México. Acudió a la Escuela de Artes Plásticas (actual Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda del INBAL), pero abandonó sus estudios para trabajar como asistente del pintor Miguel Prieto en la oficina de Ediciones del INBAL.

Otra influencia importante fue la del pintor Arturo Souto, quien le mostró el color y le recomendó conocer la disciplina pictórica. Sin dejar de lado la pintura, trabajó en la Imprenta Madero y en la Revista de la Universidad de México, entre otras publicaciones. También contribuyó al fortalecimiento de la industria editorial mexicana fundando suplementos culturales y casas editoras.

El diseño es un canto capaz de atraer a su destinatario, a su lector, si es un libro, una revista o un catálogo, o a un espectador, si se trata de un cartel para una exposición o una película; es decir, una tarea de ninguna manera menor que me ha permitido tener los pies en la tierra y, desde mi timidez de antaño, comunicarme con los demás, dijo al recibir un doctorado honoris causa de la Universidad Iberoamericana, según el comunicado de la secretaría de Cultura.

A partir de 1980 comenzó a alternar la pintura con la escultura para enriquecer su trabajo, en cuyo centro alentó la necesidad de reflejar, como en un juego de espejos, dos soledades: la del creador y la del posible espectador.

Entre sus últimas creaciones se destacan proyectos de obra pública y privada como el vitral iluminado del edificio del Monte de Piedad, el jardín urbano en el Antiguo Hostal de Santo Tomás de Villanueva, y el Memorial de Octavio Paz, que consiste en dos esculturas ubicadas en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.

Entre otros reconocimientos obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes (México, 1991), el Premio México de Diseño (1991) y la Medalla al Mérito en las Bellas Artes (España, 1993). En 2006, el gobierno español le otorgó la Condecoración de la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica.