China acusa a crítico de inventar acusaciones sobre Xinjiang

China acusó el jueves a un académico alemán y crítico abierto de sus políticas hacia las minorías musulmanas de inventar cargos que han ayudado a imponer sanciones contra funcionarios y empresas...

China acusó el jueves a un académico alemán y crítico abierto de sus políticas hacia las minorías musulmanas de inventar cargos que han ayudado a imponer sanciones contra funcionarios y empresas chinos que operan en la región de Xinjiang.

El subjefe de propaganda del gobernante Partido Comunista, Xu Guixiang, hizo las acusaciones contra Adrian Zenz en la última de una serie de conferencias de prensa destinadas a desviar las críticas sobre la detención de más de un millón de uigures y otros musulmanes en campos de reeducación en China.

Zenz también ha utilizado documentos del gobierno para detallar el maltrato a las mujeres musulmanas en tales instalaciones y el uso coercitivo del control de la natalidad. También ha publicado sobre supuesto trabajo forzoso en los campos de algodón de Xinjiang.

Adrian Zenz y sus supuestos informes de investigación seguramente serán arrojados al basurero de la historia y serán despreciados por los 25 millones de habitantes de diversas etnias en Xinjiang, dijo Xu.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China y los medios estatales han dicho que empresas e individuos desean demandar a Zenz por difamación, aunque los nombres de los demandantes no han sido revelados y no está claro cómo procederán.

China primero negó la existencia de los campos, pero desde entonces los ha descrito como centros para brindar capacitación laboral y reeducar a quienes están expuestos al pensamiento yihadista radical. Además, Beijing niega todos los cargos de abusos de derechos humanos en esa región.

Zenz es un antropólogo alemán y miembro de la Fundación Conmemorativa de las Víctimas del Comunismo, con sede en Estados Unidos, que ha criticado duramente el historial de derechos humanos de China y sus políticas en Xinjiang y el Tíbet.

En una llamada telefónica desde Minnesota, Zenz dijo que la campaña del gobierno chino en su contra huele a desesperación.

Los ataques a los testigos uigures se han vuelto cada vez más desagradables. Es especialmente repugnante , agregó.