Gobierno de Bolivia rechaza injerencia de EEUU y Brasil

El gobierno de Bolivia pidió a Estados Unidos y Brasil evitar injerencias en la crisis política del país andino tras la detención de la expresidenta interina Jeanine íñez, lo que ha elevado el...

El gobierno de Bolivia pidió a Estados Unidos y Brasil evitar injerencias en la crisis política del país andino tras la detención de la expresidenta interina Jeanine íñez, lo que ha elevado el clima de tensión en el país.

El canciller Rogelio Mayta se reunió la víspera con el embajador brasileño Octavio Henrique Días y con la encargada de Negocios de Estados Unidos, Charisse Phillips, para recordarles el deber de abstenerse de intervenir en asuntos internos de otros Estados, dijo la cancillería en un comunicado.

El presidente brasileño Jair Bolsonaro calificó de irrazonable que a íñez se la acuse de golpe de Estado, mientras que la portavoz adjunta del Departamento de Estado, Jalina Porter, dijo que Estados Unidos sigue con preocupación la situación en Bolivia. El gobierno boliviano también ha rechazado las críticas del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro.

Las detenciones de íñez y de dos exministros acusados de sedición, conspiración y terrorismo motivaron el martes marchas opositoras en varias ciudades que hicieron recordar las masivas protestas de 2019 contra el entonces presidente Evo Morales a quien acusaron de montar un fraude para reelegirse, lo que derivó en un estallido social con 36 muertos y la posterior renuncia del mandatario.

Partidarios y familiares reclamaban reclamaron el jueves que íñez sea traslada a un centro médico tras sufrir en la cárcel una descompensación debido a un cuadro de hipertensión.

El presidente izquierdista Luis Arce no ha hecho comentarios sobre el asunto y ha reducido sus apariciones públicas. No corresponde que haga un pronunciamiento sobre el accionar de otro poder del Estado, dijo su portavoz, Jorge Richter, frente a comentarios de los opositores que acusan a Morales de estar impulsando la arremetida judicial por revanchismo.

El pulso entre el gobierno y la oposición activó otros conflictos como el de los cocaleros, que el jueves cortaron una vital ruta en La Paz por una disputa interna por el control del comercio legal de coca. También los médicos han vuelto a las calles para rechazar una reciente ley que, según los trabajadores sanitarios, penaliza a los huelguistas y permite la entrada al país de personal médico extranjero.

Estos conflictos podrían complicar la situación para el gobierno en medio de una crisis sanitaria, una lenta vacunación y la crisis económica agravada por la pandemia, según analistas.

Hasta ahora en Bolivia se ha registrado más de 262.000 casos el nuevo coronavirus y 12.015 fallecidos, según el centro de Ciencia e Ingeniería en Sistemas de la Universidad Johns Hopkins.