Reabre en San Juan segunda iglesia más vieja de las Américas

aprendiesen a fabricar su propia cal, un proceso largo que requiere dejar añejar la mezcla. En lugar de emplear cabellos de caballo que antes usaban para hacerla más compacta, González prefirió us...

aprendiesen a fabricar su propia cal, un proceso largo que requiere dejar añejar la mezcla. En lugar de emplear cabellos de caballo que antes usaban para hacerla más compacta, González prefirió usar tiras de fibra de vidrio.

Descartaron asimismo un cemento más fácil de trabajar pero menos auténtico usado en una restauración previa.

El cemento no dejaba que las paredes respiraran, explicó, haciendo notar que la humedad incidió en el deterioro de la iglesia, que fue construida cerca del océano, sobre un asentamiento indígena, en el punto más alto del casco histórico de San Juan, conocido como el Viejo San Juan.

La iglesia y sus muros sobrevivieron a muchos contratiempos a lo largo de los siglos, según el arzobispo González, quien no tiene parentesco alguno con el empresario.

Es una maravilla, comentó mientras observaba la iglesia sentado en uno de los bancos a ser usados en la misa que se ofrecerá tras la inauguración el 19 de marzo.

Intencionalmente se dejó al descubierto la historia de la iglesia en algunas partes: Muros y columnas color arcilla de hace siglos, así como murales descoloridos y una hornacina que fue el confesionario original. Una línea elevada en la entrada de la iglesia revela la forma del techo original. Los trabajadores enmarcaron la sección donde hizo impacto un cañonazo en la guerra de 1898.

Es para que la iglesia le hable, dijo Rigau. La gente, añadió, va a encontrarse con testigos, fantasmas, recuerdos, cicatrices.

Al menos un misterio persiste. Todas las figuras pintadas en el altar dorado de la iglesia han sido identificadas, excepto una: Una mujer de cabello rubio en la esquina superior izquierda que sostiene una hoja de palmera, lo que indica que fue una mártir. Pero no hay otras pistas.