Para pensar: 5 senadores republicanos no buscarán reelección

Esta no es la forma en que los republicanos querían empezar el año.

Esta no es la forma en que los republicanos querían empezar el año.

Roy Blunt pasó a ser el lunes el quinto senador republicano que dice que no se postulará para la reelección en el 2022, dejando preparado el escenario para una ríspida campaña electoral y alentando las esperanzas de los demócratas de conservar el control de la cámara alta.

Los antecedentes históricos indican que los republicanos tienen buenas posibilidades de recuperar el control de al menos una de las dos cámaras legislativas en las elecciones de mitad de término del año que viene. Pero dirigentes de ambos partidos afirman que las deserciones de estos cinco senadores complican las cosas para los republicanos en el Senado.

Cada vez que pierdes alguien en funciones, es una mala noticia, comentó el estratega republicano Rick Tyler. Missouri, el estado de Blunt, no es un estado seguro para los republicanos. Los demócratas ya han ganado allí en el pasado.

La partida de Blunt, quien tiene 71 años, es un recordatorio de lo mucho que ha cambiado el panorama político de Estados Unidos en la era de Donald Trump. Blunt y los otros cuatro senadores que se retiran (de Pensilvania, Carolina del Norte, Ohio y Alabama) representan la vieja guardia, que defendió causas conservadoras y a veces resistió los ataques personales y el estilo de gobierno de Trump.

Sus partidas dejan un vacío que probablemente sea llenado por una nueva generación de republicanos más proclives a apoyar el trumpismo. O por demócratas.

Se espera que haya varios candidatos republicanos a la banca de Blunt en Missouri y seguramente ninguno será más divisivo que el exgobernador Eric Greitens, quien renunció en el 2018 en medio de un escándalo sexual y de una investigación de presuntas irregularidades éticas. La base republicana lo ha apoyado, convencida de que lo acusan injustamente.

Greitens ya consideraba la posibilidad de postularse antes de que Blunt anunciase que no lo haría. Se espera que Greitens lance su candidatura en cualquier momento.

Dos importantes dirigentes demócratas de Missouri, la exsenadora Claire McCaskill y Jason Kander, ya han dicho que buscarán la banca vacante.

Algunos republicanos temen perder la banca si Greitens se queda con la nominación republicana.

Steven Law, allegado al líder de la minoría del Senado Mitch McConnell, dijo que los republicanos podrían repetir los errores del 2010, cuando perdieron la mayoría en el Senado al apoyar a candidatos de extrema derecha poco atractivos.

Tenemos la oportunidad de recuperar la mayoría, dijo Law. Pero en el 2010, dejamos escapar esa oportunidad porque postulamos candidatos inelegibles.

Ese año, Christine O™Donnell, del tea party, derrotó a un legislador de gran trayectoria en las primarias de Delaware para luego perder por paliza ante el rival demócrata, en medio de problemas con sus finanzas personales, un manejo cuestionable de los fondos de su campaña y denuncias de que había incursionado en la brujería.

Dos años después, en Indiana, Richard Mourdock derrotó a Richard Lugar, quien llevaba seis períodos en el Senado, en las primarias republicanas del 2012, y su candidatura se desmoronó cuando en un debate dijo que un embarazo resultante de una violación era algo que Dios dispuso. En Missouri, el candidato republicano Todd Akin perdió la contienda después de insistir en que los cuerpos de las mujeres tienen formas de evitar el embarazo en casos de una violación legítima.

En la década que pasó desde la debacle de Akin, la política ha cambiado mucho en formas que abren puertas a ambos partidos.

Estados que hasta hace poco eran considerados indecisos, como Missouri, Ohio y Iowa, están inclinándose hacia los republicanos. Al mismo tiempo, estados republicanos como Carolina del Norte y Georgia, se mueven en dirección contraria.

En Missouri no gana un demócrata desde que McCaskill venció a Akin en el 2012. Trump ganó el estado por 15 puntos en noviembre. También triunfó en Ohio, donde el senador republicano Rob Portman no buscará la reelección, por ocho puntos. Ese fue asimismo el margen de su victoria en Iowa, donde Chuck Grassley, senador republicano de 87 años, considera su retiro.

Se espera que los demócratas den más pelea en Carolina del Norte, donde Trump ganó por apenas un punto, y en Wisconsin, si es que el senador republicano Ron Johnson cumple su promesa de no servir más de dos términos.

Ningún senador demócrata desistió de buscar la reelección, pero hay algunos vulnerables en sitos como Georgia y Arizona.

Y los demócratas no tienen margen de error. Los republicanos recuperarán la mayoría en el Senado para los dos últimos años de la gestión de Biden si agregan al menos una banca a las 50 que tienen. Los demócratas también tienen 50, pero son mayoría porque en caso de empate vota la vicepresidenta Kamala Harris.

El partido en la Casa Blanca tradicionalmente sufre fuertes reveses en las elecciones de mitad de término de un presidente nuevo. Barack Obama, por ejemplo, perdió 63 bancas en la Cámara de Representantes y seis en el Senado en el 2010.

Los demócratas esperan que Trump ayude su causa en el 2022. El exmandatario republicano dice que desempeñará un papel activo en esa campaña, apoyando candidatos embanderados con él en las primarias. Dada su popularidad entre los republicanos, ello deja poco espacio a candidatos bien establecidos como Blunt.

El estratega demócrata Morgan Jackson, de Carolina del Norte, dice que es bastante posible que los republicanos se llevan la mayoría en la cámara baja, pero que la interferencia de Trump permita a los demócratas limitar sus pérdidas en el Senado.

Tal vez no sea un buen ciclo, (para los demócratas) pero tal vez no sea uno malo, expresó.

J.B. Poersch, que recauda fondos para los demócratas, afirmó que los republicanos se enfocan en guerras culturales, mientras que los demócratas están entregando miles de millones de dólares a las víctimas de la pandemia. Ese contraste, sostuvo, beneficiará a los demócratas.

Los demócratas pueden decir que están ayudando a las familias de la clase trabajadora del centro del país, en sitios como Missouri y Ohio, y ser competitivos, manifestó.