Británica-iraní cumple sentencia, pero no puede volver a GB

Una mujer británico-iraní que llevaba cinco años encarcelada en Irán acusada de espionaje concluyó el domingo su sentencia, informó su abogado, pero enfrenta un nuevo juicio y no podrá regresar...

Una mujer británico-iraní que llevaba cinco años encarcelada en Irán acusada de espionaje concluyó el domingo su sentencia, informó su abogado, pero enfrenta un nuevo juicio y no podrá regresar a Gran Bretaña por ahora.

Los giros en el caso de Nazanin Zaghari-Ratcliffe han provocado una indignación a nivel nacional y han tensado las ya complicadas relaciones diplomáticas entre Gran Bretaña e Irán.

Aunque Zaghari-Ratcliffe cumplió con su sentencia y le permitieron quitarse la tobillera de rastreo y salir de un arresto domiciliario, su futuro sigue siendo incierto en medio de una añeja disputa por la deuda entre Gran Bretaña e Irán y las crecientes tensiones en la región.

Me da la sensación de que han hecho una obstrucción justo cuando han retirado otra, y claramente seguimos en medio del juego de ajedrez de este gobierno, manifestó su esposo, Richard Ratcliffe.

La prensa estatal iraní reportó el domingo que la mujer ha sido convocada a comparecer nuevamente en el tribunal el 14 de marzo bajo cargos poco definidos de difusión de propaganda, que fueron anunciados por primera vez en otoño del año pasado. Posteriormente, su juicio fue pospuesto de manera indefinida, lo que generó esperanzas de que pudiera regresar a casa cuando cumpliera su sentencia. Las autoridades la liberaron en marzo pasado a causa de un repunte de casos de coronavirus, y permaneció detenida en la vivienda de sus padres en Teherán desde entonces.

Zaghari-Ratcliffe, de 43 años, fue sentenciada a cinco años de cárcel bajo acusaciones de tramar el derrocamiento del gobierno iraní, algo que ella, sus partidarios y grupos de derechos humanos niegan enfáticamente. Fue arrestada cuando llegó al aeropuerto con su hija pequeña tras visitar a familiares en Teherán en el 2016. En ese entonces trabajaba para la Fundación Thomson Reuters, una agencia caritativa afiliada con la agencia noticiosa.

Las Naciones Unidas han señalado que su detención es arbitraria y reportan que el trato que ha recibido, que incluye periodos de aislamiento y privación de atención médica, podrían equivaler a tortura.

El primer ministro británico, Boris Johnson, celebró que le hayan quitado la tobillera de rastreo, pero señaló que Zaghari-Ratcliffe debería poder regresar a casa.

Su continuo confinamiento sigue siendo completamente inaceptable, tuiteó Johnson. Debe ser liberada permanentemente para que pueda regresar con su familia al Reino Unido, y seguiremos haciendo todo lo que podamos para lograr esto.