Fiscal italiana pide cadena perpetua para 2 estadounidenses

Una fiscal italiana pidió el sábado cadena perpetua para dos jóvenes estadounidenses acusados de asesinar a un policía italiano en el centro de Roma.

Una fiscal italiana pidió el sábado cadena perpetua para dos jóvenes estadounidenses acusados de asesinar a un policía italiano en el centro de Roma.

La fiscal Maria Sabina Calabretta pidió al tribunal que declare culpables a los dos acusados, Finnegan Lee Elder, de 21 años, y Gabriel Natale-Hjorth, de 20, y que les imponga la pena máxima en Italia por la muerte a puñaladas del vicebrigadier Mario Cerciello Rega el 26 de julio de 2019. Calabretta calificó el ataque de desproporcionado y letal.

La defensa presentará sus alegatos finales a partir del 18 de marzo, antes de que el tribunal decida el veredicto y la sentencia.

Los dos jóvenes estaban de vacaciones en Roma cuando fueron confrontados por un par de agentes del cuerpo de los Carabinieri vestidos de civil, en lo que la pareja creía que iba a ser una reunión con un intermediario en un trato de cocaína que salió mal.

Elder ha reclamado defensa propia, al declarar este mes que apuñaló a la víctima porque temía que un matón lo fuera a estrangular.

Cerciello Rega, de 35 años, y su pareja de trabajo fueron asignados para responder a lo que los fiscales alegan fue un intento de extorsión a pequeña escala por parte de los dos estadounidenses, luego de que pagaron por cocaína que no recibieron.

En represalia, los estadounidenses le arrebataron la mochila al intermediario con su teléfono adentro y concertaron una cita para cambiarlo por los 80 euros (96 dólares) que habían perdido en el negocio de drogas que salió mal.

La pareja de Cerciello Rega, Andrea Varriale, declaró que él trató de evitar que la sangre brotara como fuente de su compañero. El agente asesinado, que iba desarmado, recibió 11 puñaladas.

Varriale también ha declarado que escuchó a su compañero se identificó como policía al gritar ¡Carabinieri! mientras Elder y el agente asesinado luchaban en la calle. Elder dijo a la corte que nunca escuchó tal grito de identificación.