Demócratas reactivan su reforma policial con apoyo de Biden

Con el apoyo del presidente, Joe Biden, los demócratas de la Cámara de Representantes aprobaron el miércoles el proyecto de reforma policial más ambicioso en décadas. El texto se ha diseñado par...

Con el apoyo del presidente, Joe Biden, los demócratas de la Cámara de Representantes aprobaron el miércoles el proyecto de reforma policial más ambicioso en décadas. El texto se ha diseñado para evitar choques con los legisladores moderados del partido, reacios a retomar un debate que creen les perjudicó durante las elecciones del pasado otoño.

La Ley George Floyd de justicia policial fue aprobada por la noche por 220 votos a favor y 212 en contra.

La profunda reforma, que ya fue aprobada en un principio el pasado verano pero se quedó bloqueada en el Senado, llevaba el nombre de Floyd, cuya muerte a manos de la policía en Minnesota el año pasado provocó protestas en todo el país. La ley prohibiría las llaves de estrangulamiento y la inmunidad cualificada para fuerzas de seguridad, además de establecer estándares nacionales para la labor policial, en un intento de reforzar la responsabilidad legal de los cuerpos policiales.

Mi ciudad no es una excepción, sino un ejemplo de la desigualdad con la que ha luchado nuestro país durante siglos, dijo la representante Ilhan Omar, demócrata de Minnesota, que representa a la zona de Minneapolis cerca de donde murió Floyd. Omar preguntó a sus colegas si tendrán el valor moral de buscar la justicia y un cambio significativo.

Los demócratas dijeron estar decididos a aprobar el texto en la cámara alta para combatir la brutalidad policial y el racismo institucional tras las muertes de Floyd, Breonna Taylor y otros afroestadounidenses en interacciones con las fuerzas de seguridad. En ocasiones, las macabras imágenes de esos sucesos se grabaron en video. Esas muertes despertaron indignación dentro y fuera del país.

Pero el debate sobre la policía se ha convertido en un punto débil para los demócratas, ya que los republicanos se centraron en las peticiones de algunos activistas y progresistas a desmantelar la policía, y afirmaron que los demócratas querían reducir drásticamente los presupuestos policiales. Es algo que la ley no hace.

Los demócratas moderados dicen que esas acusaciones contribuyeron a derrotas del partido en distritos electorales disputados de todo el país.

Los republicanos no tardaron en retomar sus críticas. Nuestros agentes de seguridad necesitan más financiamiento, no menos, dijo el representante Scott Fitzgerald, republicano de Wisconsin, durante el debate del miércoles.

Pese a los ataques republicanos, incluso los representantes más centristas, algunos de distritos más conservadores, apoyaron la ley.

Generaciones de estadounidenses negros han sufrido durante demasiado tiempo racismo sistémico y discriminación, y esto ha sido dolorosamente evidente en el trato que reciben de las fuerzas de seguridad, dijo la representante Suzan DelBene, demócrata de Washington y presidenta del grupo moderado Nueva Coalición Demócrata.

Uno de los aspectos que probablemente tendrá que negociarse en el Senado es la prohibición de la inmunidad cualificada, que protege a los cuerpos de seguridad de algunas demandas judiciales.

Sindicatos y otros grupos de apoyo a la policía han alegado que sin esas protecciones, el temor a las demandas disuadirá a la gente de hacerse policía, a pesar de que la medida sólo permite esa clase de demandas contra los cuerpos policiales y no contra todos los empleados públicos.

La representante de California Karen Bass, que redactó la ley, describió las cláusulas que limitan esa inmunidad y simplifican los procesamientos como las únicas medidas que hacen rendir cuentas a la policía".

Aun así, admitió que es probable que se hagan cambios para que la medida obtenga el mínimo de 60 votos necesarios en el Senado, que ahora está dividido 50-50. Bass dijo estar en contacto con el senador de Carolina del Sur Tim Scott, el único republicano negro de la cámara, y confiar en que él lograra algo de apoyo republicano.

La negociación podría ser difícil, pese al apoyo explícito de la Casa Blanca a la reforma policial. Biden ha prometido combatir el racismo sistémico y firmó decretos con ese objetivo, aunque los activistas esperan que el nuevo gobierno vaya más allá.