Estudio: Salmón chinook es clave en alimentación de orcas

Durante más de una década, Brad Hanson y otros investigadores han seguido a las orcas de la región Pacífico Noroeste en un bote inflable de casco rígido, usando un desnatador de alberca para reco...

Durante más de una década, Brad Hanson y otros investigadores han seguido a las orcas de la región Pacífico Noroeste en un bote inflable de casco rígido, usando un desnatador de alberca para recolectar muestras que ofrezcan pistas sobre su dieta: trozos de excremento de la orca en el agua, o escamas de peces que flotan apenas debajo de la superficie.

Su trabajo estableció hace años que las orcas dependen en gran medida de las escasas migraciones de salmón chinook, la especie más grande y con la mayor cantidad de grasa de los salmones del Pacífico, cuando se alimentan en el verano en aguas interiores entre el estado de Washington y la Columbia Británica.

Pero un nuevo documento elaborado por Hanson y otros del Centro de Ciencias Acuícolas del Servicio Nacional de Pesca Marítima de Estados Unidos, conocido como NOAA Fisheries, permite dar el primer vistazo real a lo que comen las orcas el resto del año, cuando se adentran al océano Pacífico, y la información reafirma la importancia del salmón chinook para las orcas y la importancia de recuperar las poblaciones del pez para salvar a los amados mamíferos.

Al analizar el ADN del excremento de las orcas, así como de las escamas de salmón y otros restos que encontraron luego de que las orcas han devorado al pez, los investigadores demostraron que si bien las orcas en ocasiones se alimentan de otras especies, incluido el fletán, el bacalao lingco y la trucha arcoiris, dependen en gran medida del chinook. Y consumieron al salmón de una amplia gama de fuentes: desde aquellos que desovan en el río Sacramento de California hasta los que estaban en el río Taku en el norte de la Columbia Británica.

Tener los datos a la mano de que están consumiendo los peces en esta enorme franja de la cuenca hidrográfica a través del oeste de América del Norte fue bastante sorprendente, comentó el miércoles Hanson, el principal investigador del estudio. Tenemos que tener datos concretos sobre lo que estas orcas están haciendo realmente.

Oficialmente, hay 74 orcas en los tres grupos en peligro de extinción, conocidos como las manadas J, K y L de las orcas residentes del sur. Tres crías han nacido desde septiembre, pero esos ejemplares no están incluidos en el conteo debido a que sólo la mitad de los bebés sobreviven su primer año de vida.

Debido a la escasez de su principal presa, los contaminantes que se acumulan en su grasa, y el ruido de las embarcaciones que obstruye sus actividades de caza, la población de las orcas está en su nivel más bajo desde la década de 1970, cuando cientos fueron capturadas, y se conservaron más de 50, para su exhibición en los acuarios. Los científicos advirtieron que la población está al borde de la extinción.

El artículo, publicado el miércoles en la revista PLOS One, deja entrever que los esfuerzos para hacer que los chinooks sean más abundantes en la costa en los meses que no son de verano podrían rendir frutos, y que las poblaciones de chinooks de los criaderos del río Columbia están entre las más importantes para las ballenas. También indica que incrementar el número de especies no salmoneras podría ayudar a llenar los vacíos de las ballenas cuando los chinooks no están disponibles en mar abierto.