Primera ministra escocesa niega haber participado en complot

La primera ministra Nicola Sturgeon escocesa negó enfáticamente el miércoles haber participado en un complot contra su predecesor, al testificar bajo juramento en un escándalo político que ha div...

La primera ministra Nicola Sturgeon escocesa negó enfáticamente el miércoles haber participado en un complot contra su predecesor, al testificar bajo juramento en un escándalo político que ha dividido a su partido y amenaza su liderazgo.

La funcionaria defendió la manera en que su gobierno manejó las denuncias de agresión sexual contra el exprimer ministro Alex Salmond, afirmando que el movimiento #MeToo ha dejado en claro que toda acusación de abuso sexual contra figuras poderosas no debe ignorada ni barrida bajo la alfombra.

Sturgeon ofrecía su versión de los hechos ante una comisión parlamentaria a cargo de investigar un escándalo que está perjudicando al movimiento independentista escocés y causando divisiones en el oficialista Partido Nacional Escocés. La pugna es entre Salmond y Sturgeon, antiguos aliados y amigos que han dominado la política escocesa durante décadas.

Salmond fue exonerado el año pasado tras un juicio por acusaciones de agresión sexual, y afirma que las acusaciones formuladas por varias mujeres son parte de una conspiración para arruinar su carrera política.

Salmond acusa a Sturgeon de mentir sobre la fecha en que se enteró de las denuncias, y de violar el código de conducta para líderes políticos escoceses. Alega que el gobierno de Sturgeon socavó principios democráticos y el estado de derecho al permitir la disolución de los límites entre servicio oficial, partidista y público, y que actuó de mala fe al oponerse a un desafío legal que él introdujo sabiendo que ello probablemente fracasaría.

El máximo tribunal escocés falló en 2019 que la manera en que el gobierno escocés manejó las acusaciones fue ilegal, y otorgó a Salmond 500.000 libras (695.000 dólares) como compensación.

Sturgeon admitió, ante una comisión parlamentaria que investigaba las acusaciones de inconducta sexual, que el gobierno había cometido errores, pero insistió en que nadie actuó de mala fe ni como parte de un complot contra Alex Salmond.

Un número de mujeres presentó acusaciones graves sobre la conducta de Alex Salmond, expresó la mandataria. El gobierno, a pesar de los errores que sin duda cometió, trató de hacer lo correcto. Como primera ministra, me negué a seguir la arraigada costumbre de permitir que un hombre con poder utilice su estatus y sus contactos para hacer lo que quiere.