Controversia en Eslovaquia por adquisición de vacuna rusa

Eslovaquia se vio inmersa el martes en una crisis política por un acuerdo secreto para adquirir la vacuna rusa para el coronavirus Sputnik V, orquestado por el primer ministro del país pese a desacu...

Eslovaquia se vio inmersa el martes en una crisis política por un acuerdo secreto para adquirir la vacuna rusa para el coronavirus Sputnik V, orquestado por el primer ministro del país pese a desacuerdos en la coalición de gobierno.

El primer ministro Igor Matovic defendió el paso, diciendo que fue tomado en interés del público en medio de un aumento de infecciones en uno de los países más golpeados en Europa.

Matovic dijo que lo importante no era de dónde provenían las vacunas, sino salvar vidas.

Eslovaquia es apenas la segunda nación de la Unión Europea, después de Hungría, en usar la vacuna rusa, que no ha sido aprobada por la Agencia Europea de Medicinas.

La medida fue posibilitada luego de la aprobación por el ministro de Salud Marek Krajci, que representa en la coalición de gobierno al partido de Matovic, Gente Común.

El canciller Ivan Korcok, del partido proempresarial Libertad y Solidaridad, dijo que quiere consultar con los líderes del país sobre la compra. Korcok dijo que él consideraba claramente la vacuna una herramienta en la guerra híbrida de Rusia contra Occidente.

Esta herramienta política nos divide en el país y en el exterior, dijo Korkoc. Agregó que la compra arroja dudas sobre la orientación claramente pro-Occidente del país.

Otro socio de la coalición, el partido Para el Pueblo, se reunía el martes para discutir los pasos siguientes. Su líder la viceprimera ministra Veronika Remisova, dijo reiteradamente que la Sputnik V no podía ser usada a menos que fuese aprobada por la agencia reguladora de medicamentos de la UE.

A nosotros también nos preocupan la salud de nuestros ciudadanos y su inoculación, pero solamente con vacunas cuya inocuidad y eficacia han sido verificadas, dijo Remisova.

La presidenta Zuzana Caputova dijo que estaba a favor de usar todas las vacunas disponibles y seguras para proteger vidas, pero que la Sputnik V no era una de ellas porque no existe una autoridad que garantice su inocuidad.