Extremistas atacan ciudad en noreste de Nigeria

Yihadistas vinculados con el Estado Islámico atacaron la ciudad de Dikwa, en el noreste de Nigeria, y puestos humanitarios allí, dijeron el martes funcionarios de seguridad.

Yihadistas vinculados con el Estado Islámico atacaron la ciudad de Dikwa, en el noreste de Nigeria, y puestos humanitarios allí, dijeron el martes funcionarios de seguridad.

El ataque en el estado de Borno comenzó el lunes por la noche, unas 48 horas después que el gobernador Babagana Zulum visitó la comunidad junto con otros funcionarios para distribuir dinero y alimentos a familias desplazadas.

Los atacantes llegaron en camionetas y motocicletas, rodearon a residentes y personas que estaban en un campamento para desplazados internos, dijeron residentes.

Zakariya Dikwa, que representa la ciudad en la asamblea estatal de Borno, dijo que los asaltantes incendiaron la estación de policía, el principal centro de atención médica y atacaron oficinas de ayuda humanitaria y se fueron con sus vehículos.

El ataque fue enorme porque los combatientes de Boko Haram llegaron en 13 camionetas artilladas, dijo.

Las fuerzas armadas confirmaron más tarde que los combatientes eran de la filial de Boko Haram del Estado Islámico de la Provincia de ífrica Occidental, conocida por las siglas ISWAP. Dijo en una declaración el martes que el ejército había expulsado a los yihadistas de Dikwa con intensos bombardeos y fusilería. Los yihadistas trataron de invadir la ciudad tras conocer de la distribución de alimentos.

El coordinador de la ONU para asuntos humanitarios en Nigeria, Edward Kallon, que confirmó también un ataque contra instalaciones humanitarias en Dikwa, en una declaración de su oficina en el país.

El ataque comenzó a noche y, mientras sigue llegando información, me siento indignado de conocer que las instalaciones de varias agencias de ayuda fueron incendiadas o dañadas, dijo. Condeno fuertemente el ataque y me preocupa profundamente la seguridad de los civiles en Dikwa, incluyendo los desplazados internos dentro y fuera de campamentos y miles de personas que habían regresado a la comunidad para reconstruir sus vidas tras años de desplazamiento.