Se agilizan cruces de solicitantes de asilo de México a EEUU

Estados Unidos y las agencias de la ONU agilizaron el viernes el cruce de solicitantes de asilo que habían sido devueltos para esperar su proceso en México justo cuando algunas ONG urgieron a proteg...

Estados Unidos y las agencias de la ONU agilizaron el viernes el cruce de solicitantes de asilo que habían sido devueltos para esperar su proceso en México justo cuando algunas ONG urgieron a proteger a los miles que siguen esperando en algunas de las ciudades fronterizas más peligrosas del territorio mexicano.

A una semana de que se iniciara el procesamiento desde Tijuana de los primeros migrantes acogidos al programa que se conoció como Quédate en México, el viernes se iniciaron los pases desde Ciudad Juárez a El Paso y se activaron los cruces por Matamoros, frontera con Brownsville.

El campamento levantado hace dos años a orillas del Río Bravo en esta ciudad, y que ahora tiene unas 750 personas, ha sido considerado una prioridad por la administración de Joe Biden y en su segundo día operativo cruzaron el viernes 100 personas, según datos la Organización Mundial para la Migraciones.

Médicos Sin Fronteras (MSF), una ONG que está presente en toda la ruta migratoria, advierte que hay lugares donde los migrantes corren mucho más peligro.

La gran mayoría de los 25.000 solicitantes de asilo con casos abiertos del programa ideado por el expresidente Donald Trump para contener la inmigración y que ahora está siendo revertido por Biden, deberán todavía pasar semanas o meses en zonas muy violentas y con menos redes de apoyo porque muchos albergues cerraron durante la pandemia.

Por eso, Sergio Martínez, responsable de MSF en México, hizo el viernes un fuerte llamamiento a ambas administraciones para que no se olviden de protegerlos ya que la violencia contra ellos se ha incrementado en lugares como Piedras Negras, en el estado de Coahuila, o Nuevo Laredo, en Tamaulipas.

Lo que queremos hacer desde MSF es empujar al gobierno mexicano a que tome las medidas necesarias para proteger a esta población, que son su responsabilidad mientras estén en territorio mexicano, y que EEUU colabore puesto que fue el país que generó esta situación, indicó Martínez en entrevista con AP.

En septiembre y octubre, antes de la pandemia, MSF habían registrado que en lugares como Nuevo Laredo tres de cada cuatro migrantes que pasaban por su consulta habían sufrido secuestro en los diez días previos. Ahora existen todavía menos condiciones para protegerles porque algunas autoridades locales no permiten abrir a los albergues, como es el Caso de Piedras Negras.

Matamoros es una gota en un océano, es la punta del iceberg, y lo que más nos preocupa realmente son aquellos otros puntos de la frontera que no tienen ni siquiera la protección de la atención mediática y donde el crimen organizo sigue cebándose con los migrantes, agregó.