Indígenas de EEUU dicen que estatua minimiza masacre

Meses después de que manifestantes derribaran la estatua de un soldado que participó en una masacre de indígenas estadounidenses, miembros de tribus y descendientes de quienes sobrevivieron a aquel...

Meses después de que manifestantes derribaran la estatua de un soldado que participó en una masacre de indígenas estadounidenses, miembros de tribus y descendientes de quienes sobrevivieron a aquel ataque ocurrido durante la Guerra Civil exhortaron el jueves a legisladores de Colorado a que la sustituyan con la efigie de una mujer autóctona en el Capitolio estatal.

La nueva estatua reemplazará a la de un soldado del Ejército de la Unión que ayudó a perpetrar la Masacre del Arroyo Sand de 230 indígenas cheyenes y arapahos en 1864, una de las peores matanzas colectivas en la historia de Estados Unidos. La estatua fue derribada durante el verano en medio de las manifestaciones raciales contra la injusticia racial y el movimiento para retirar símbolos ubicados en espacios públicos y vinculados a atrocidades militares contra personas no blancas, típicamente la Confederación.

La nueva estatua de bronce propuesta sería la de una mujer joven vestida a la usanza cheyene, sentada sobre una bandera blanca y con el brazo izquierdo extendido. Tiene las trenzas cortadas así como la articulación de un dedo en su mano izquierda en señal de luto.

Ryan Ortiz, de la tribu arapaho del norte, testificó virtualmente a favor de la nueva estatua en representación del Comité de Desarrollo de la Capital. Dijo que la masacre es el origen del trauma histórico de las tribus arapaho y cheyene, y que la estatua sería una oportunidad para corregir errores del pasado.

No es muy frecuente en la historia que tengamos la oportunidad de expiar los errores de nuestros ancestros, declaró Ortiz.

Otto Braided Hair, miembro de la tribu cheyene del norte y descendiente de una persona que sobrevivió a la masacre del arroyo Sand, ha dedicado los últimos 20 años a la enseñanza en torno a esos hechos. Él comparte detalles que le contó su bisabuelo.

Formó parte de un equipo de recuperación para hacer recorridos y buscar sobrevivientes, y no pudo acercarse a la aldea porque todo el valle está impregnado de cadáveres quemados, dijo Braide Hair. Y eso es lo que los soldados hicieron y lo que los soldados representan para nosotros.

El 29 de noviembre de 1864, el coronel John Chivington llevó a unos 700 soldados voluntarios de la Unión hasta una aldea de casi 500 personas que acampaban en la orilla del arroyo Big Sandy. Chivington ordenó a sus hombres que atacaran y mataran principalmente a mujeres, niños y ancianos en el campamento. La aldea creía que estaba bajo protección del Ejército de la Unión, y e incluso personas se acercaron a la unidad con banderas blancas.

En los dos días siguientes, los soldados cazaban a tiros a mujeres y niños que huían en un área de 90 kilómetros cuadrados (35 millas cuadradas). Chivington jamás fue enjuiciado por su proceder.