Comicios en Cataluña ponen a prueba a movimiento separatista

La fuerza del movimiento independentista catalán se veía a prueba el domingo en las elecciones de la región nororiental española. Había 5,3 millones de votantes llamados a las urnas en unos comic...

La fuerza del movimiento independentista catalán se veía a prueba el domingo en las elecciones de la región nororiental española. Había 5,3 millones de votantes llamados a las urnas en unos comicios celebrados bajo estrictas restricciones para frenar los contagios de coronavirus.

Salvador Illa, que dirigió la respuesta española al coronavirus como ministro de Salud hasta el mes pasado, lideraba la candidatura del Partido Socialista del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Illa confiaba en poner fin al control que han ejercido durante la última década los legisladores independentista en el parlamento regional.

Los sondeos, sin embargo, predecían una estrecha carrera entre los socialistas y los dos principales partidos partidarios de que Cataluña se independice de España, el izquierdista Esquerra Republicana de Catalunya (Izquierda Republicana de Cataluña) y Junts per Catalunya (Juntos por Cataluña), de centro derecha.

El objetivo de los separatistas no era sólo mantener su ajustada mayoría en el parlamento catalán, con sede en Barcelona, sino también romper por primera vez la barrera del 50% del voto popular.

La acomodada región, donde se habla catalán además de español, ha sido el escenario de la mayor crisis política de España en décadas, desde que los líderes separatistas fracasaron en su intento de independizarse en 2017, desafiando las advertencias judiciales sobre que era inconstitucional. Varios de esos líderes terminaron en prisión, mientras que otros huyeron a otros países europeos.

España seguía inmersa en un repunte de los contagios de coronavirus iniciado tras las navidades, y la votación se celebraba bajo estrictas medidas sanitarias. Los votantes debían llevar mascarillas, utilizar el desinfectante de manos proporcionado en los centros de votación y mantener una distancia de al menos 1,5 metros en las filas.

Las autoridades instaron a las personas especialmente vulnerables al COVID-19 a votar entre las 9 de la mañana y el mediodía, mientras que la población general debía hacerlo desde el mediodía y hasta las 19:00. Eso dejaba la última hora del proceso, de 19:00 al cierre de urnas a las 20:00, para votantes contagiados o en cuarentena debido al contacto reciente con una persona infectada.

Aunque más de 20.000 personas pidieron ser relevadas de sus funciones como trabajadores electorales, que se asignan de forma aleatoria, la votación comenzó sin incidentes en la mayoría de las mesas electorales, según las autoridades. Aun así, algunos ciudadanos a los que se asignaron tareas electorales expresaron su preocupación.

Seguro no estás, estás expuesta (al contagio), dijo en catalán Miriam Martínez, que trabajaba en un centro electoral instalado en un mercado de Barcelona. Estás muchas horas en un recinto alquilado, que, aunque está ventilado, está cerrado, estás en contacto con muchísima gente (...) Pero es lo que hay.

Se esperaba que los resultados preliminares empezaran a anunciarse en torno a las 22:00, aunque los resultados totales podrían tardar más de lo habitual debido a una cifra récord de votos por correo.

Es probable que la formación del próximo gobierno regional dependa de pactos entre partidos, lo que podría llevar días en formalizarse. ___

La reportera de Associated Press Renata Brito contribuyó a este despacho.