Panamá permite traslado de migrantes, otros cientos arriban

han logrado desplazarse en autobuses desde un campamento en San Vicente, provincia de Darién y fronteriza con Colombia, hasta otro puesto de recepción de migrantes en Chiriquí, limítrofe con Costa...

han logrado desplazarse en autobuses desde un campamento en San Vicente, provincia de Darién y fronteriza con Colombia, hasta otro puesto de recepción de migrantes en Chiriquí, limítrofe con Costa Rica.

El Servicio Nacional de Migración dijo ante un consulta de The Associated Press que unos 551 migrantes habían logrado salir del Darién y avanzar en su ruta hasta la frontera panameña-costarricense, algo que fue suspendido después que el país reportó los primeros casos del nuevo coronavirus en marzo y cerró sus fronteras para contener la pandemia.

La institución migratoria dijo que 168 migrantes permanecían en el campamento de Los Planes, Chiriquí, lo que indica que centenares han logrado pasar el punto limítrofe y seguir al norte a través de un cruce humanitario.

Mientras tanto, muchos de los que han sido recibidos en un campamento en San Vicente, abierto desde septiembre, son migrantes que cruzaron en días o semanas recientes la peligrosa jungla del Darién y que cumplieron cuarentena o fueron hisopados en otros campamentos. Hasta el martes había 375 en decenas de carpas, según las autoridades del Servicio Nacional de Fronteras.

Alrededor de 1.000 permanecían en Darién, 276 de los cuales arribaron la noche del lunes a la comunidad indígena de Bajo Chiquito, la primera con la que tienen contacto los migrantes tras cruzar a pie y durante varios días una selva donde operan bandas de asaltantes, violadores y traficantes humanos y de drogas, según denuncias de los migrantes y reportes de las autoridades.

Panamá anunció la reapertura de sus fronteras terrestres el 29 de enero, lo que lanzó de inmediato a centenares de migrantes a cruzar la porosa frontera corolombo-panameña.

Uno de ellos es el haitiano Paul Saenz, un electricista de 27 años que decidió salir a mediados de diciembre de su empobrecida nación con destino a Ecuador, desde donde luego tomó un autobús rumbo a la frontera de Colombia con Panamá. Se sumó a otros migrantes haitianos y logró cruzar la selva bastante rápido, en tres días.

Dijo a la AP que había escuchado sobre el triunfo del demócrata Joe Biden en las elecciones estadounidenses y sobre su intención de impulsar una nueva reforma migratoria. Biden asumió el 20 de enero, sustituyendo al republicano Donald Trump, cuyo estandarte fue una política restrictiva contra los migrantes.

Tal vez sí, dijo Saenz cuando se le preguntó si creía que las cosas mejorarían para los migrantes tras el arribo de Biden. Tengo la esperanza que nos vaya bien. Este presidente es mejor que el otro que era un poquito más duro.

Quiero ayudar a mi familia que se quedó en Haití, agregó.

Está muy difícil, consideró por su parte Wisnel Olly, de 41 años y quien llegó hace poco a San Vicente con su esposa Bien Aimé, su mellizos Robens y Robenson, de cuatro meses y nacidos en Chile, donde la pareja vivió dos años.

Olly aseguró que demoraron dos semanas en cruzar la jungla del Darién. El objetivo ahora era salir de San Vicente lo más pronto y llegar a México, donde seremos atendidos, consideró.

Para Idiam Osorio, especialista técnica de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), una de las razones que estarían empujando a los migrantes en ese flujo tiene relación con el cambio de gobierno en Estados Unidos.

En comunicación con otros colegas, hemos identificado nuevos factores que están impulsando esta migración, dijo. No descartamos que este tema (la llegada al poder de Biden) esté también vinculado a la motivación creciente entre migrantes que han empezado a transitar, pero las razones son diversas, incluida económica.