Policía de Myanmar actúa contra protestas por el golpe

donde los mayores negociaron con la policía para evitar una confrontación violenta ”y Dawei, y en el estado de Shan, en el norte.

donde los mayores negociaron con la policía para evitar una confrontación violenta ”y Dawei, y en el estado de Shan, en el norte.

En Magwe, en el centro del país, donde las autoridades también emplearon cañones de agua, reportes no confirmados en redes sociales apuntaron que varios agentes de policía se pasaron al bando de los manifestantes, igual que habría ocurrido con otro en Naipyidó.

Pese a la fuerte presencia policial en Yangón, la principal ciudad del país, las multitudes que se manifiestan desde el sábado volvieron a hacerlo el martes. No se reportaron incidentes violentos.

Por el momento no parece que se haya movilizado a soldados para frenar las manifestaciones, un pequeño indicador de contención por parte de la junta militar gobernante. El ejército tiene un historial de brutalidad a la hora de sofocar revueltas pasadas, así como en la lucha contra minorías étnicas en zonas fronterizas que buscan la autodeterminación. Además, ha sido acusado de perpetrar un genocidio en su campaña de contrainsurgencia de 2017 que llevó a más de 700.000 musulmanes rohinya a ponerse a salvo al otro lado de la frontera, en Bangladesh.

Los medios estatales se refirieron por primera vez a las protestas el lunes, señalando que ponían en peligro la estabilidad del país.

La democracia puede destruirse si no hay disciplina, señaló un comunicado del Ministerio de Información leído en la televisora estatal MRTV. Tendremos que tomar acciones legales para evitar actos que están violando la estabilidad del país, la seguridad pública y el estado de derecho".

Sin embargo, el comandante militar que encabezó la sublevación y que ahora es el líder del país no mencionó las movilizaciones en un discurso televisado de 20 minutos el lunes en la noche, el primero desde el golpe.

En su lugar, el general Min Aung Hlaing repitió las denuncias sobre fraude electoral que han sido la justificación para el alzamiento, quejas rechazadas por la comisión electoral. Además, señaló que su junta celebrará nuevas elecciones en un año como prometió y entregará el poder a los vencedores, y explicó las políticas de su gobierno para controlar el COVID-19 y para la economía.