Taiwán aísla a 5.000 tras brote de COVID-19 en hospital

Taiwán puso en cuarentena a 5.000 personas mientras busca la fuente de dos nuevos casos de coronavirus ligados a un hospital.

Taiwán puso en cuarentena a 5.000 personas mientras busca la fuente de dos nuevos casos de coronavirus ligados a un hospital.

Las autoridades sanitarias explicaron el lunes que no han podido identificar cómo se contagió una pareja tras una breve estancia en el Hospital General Taoyuan, en la ciudad de Taoyuan, a las afueras de la capital del país, Taipei. El hombre pasó tres días ingresado por problemas de salud no relacionados con el COVID-19, y su esposa lo cuidó durante ese tiempo.

Entre quienes deben hacer cuarentena hay pacientes que recibieron el alta del centro hospitalario entre el 6 y el 19 de enero y sus cuidadores.

Taiwán está en alerta máxima por el último foco registrado en el país, que suma ya 15 casos ligados al hospital de Taoyuan.

La nación fue elogiada por sus rápidos y constantes esfuerzos para contener el virus, con apenas siete decesos y algo menos de 900 casos confirmados pese a su proximidad con China, donde comenzó la pandemia.

Por otra parte, las aerolíneas chinas ofrecieron el martes reembolsos de pasajes de avión mientras el coronavirus sigue propagándose en el noreste del país.

La medida de la autoridad de aviación estatal se produce dentro de un esfuerzo para evitar los desplazamientos durante el feriado del Año Nuevo Lunar el próximo mes. China ha conseguido frenar en gran medida la propagación del virus a nivel local, pero impone limites de viajes en los lugares donde se descubren nuevos focos de contagio, incluyendo en la capital, Beijing.

Las escuelas cerrarán una semana antes y las autoridades han pedido a los trabajadores migrantes que no regresen a sus pueblos.

La Comisión Nacional de Salud reportó el martes 53 nuevos positivos en la provincia de Heilongjiang y siete en la región de Jilin, justo al sur. Tanto Beijing como el centro financiero de la nación, Shanghai, confirmaron dos casos.

Indonesia superó el martes la barrera del millón de infectados de coronavirus desde el inicio de la pandemia, y los hospitales en algunas de las zonas más afectadas estaban al borde del colapso.

El Ministerio de Salud anunció que la cifra diaria de casos subió en 13.094 pacientes el martes, para un total nacional de 1.012.350 que los sitúa como la nación del sudeste asiático más golpeado por el COVID-19. Los fallecimientos alcanzaron las 28.468 personas.

Esto se produce a unas semanas del inicio de una campaña de vacunación masiva para inmunizar a dos tercios de sus 270 millones de habitantes. El presidente, Joko Widodo, fue el primero en recibir la vacuna fabricada en China. Trabajadores sanitarios, soldados, policías, maestros y la población de riesgo tendrán prioridad para recibir la inyección en el cuarto país más poblado del mundo.

En Tailandia, la cifra de contagios diarios batió una nueva marca el martes con 959 nuevos casos confirmados mientras se espera el inicio de pruebas masivas en la provincia que está en el centro del mayor brote infeccioso del país.