Camiones de mariscos británicos protestan por Brexit

condujeron frente a las cámaras del Parlamento en el centro de Londres y se estacionaron afuera de Downing St., la residencia oficial del primer ministro británico Boris Johnson.

condujeron frente a las cámaras del Parlamento en el centro de Londres y se estacionaron afuera de Downing St., la residencia oficial del primer ministro británico Boris Johnson.

La policía habló con los conductores, que se enfrentan a multas por infringir las restricciones del coronavirus al hacer viajes no esenciales.

Las comunidades pesqueras de Gran Bretaña estaban entre los más acérrimos partidarios de salir de la Unión Europea, porque prometía la posibilidad de que el Reino Unido abandonara el complejo sistema de cuotas de pesca y retomara control sobre quién puede pescar en aguas británicas.

Pero ahora algunos en la industria pesquera de Gran Bretaña aseveran que se enfrentan a la ruina por los nuevos obstáculos de tener que enviar su pesca al extranjero. La semana pasada, un jefe de pesca escocés amenazó con lanzar su pesca en descomposición en la puerta de los políticos si la situación no mejoraba.

Los derechos de pesca se han convertido en un conflicto en las negociaciones comerciales que siguieron a la salida política del Reino Unido del bloque en enero de 2020, cuando las naciones europeas buscaban retomar acceso a aguas en las que han pescado durante décadas, e incluso siglos.

Bajo un nuevo acuerdo comercial tras el Brexit firmado el mes pasado entre el Reino Unido y la Unión Europea, la cuota de pesca de la UE en mares británicos podría reducirse en 25% durante un periodo de transición de cinco años y medio. Después de eso, tendrán que negociarse nuevas cuotas.