Ciudad china hace millones de pruebas por brote de COVID-19

quedaron suspendidos y los residentes de algunas comunidades estarán confinados en sus casas la próxima semana.

quedaron suspendidos y los residentes de algunas comunidades estarán confinados en sus casas la próxima semana.

Las autoridades han ordenado que los aproximadamente 10 millones de habitantes de Shijiazhuang se sometan a una segunda de ronda de pruebas de detección en un intento por aislar los focos del brote. Algunos de los contagios se han vinculado provisionalmente a bodas.

Este tipo de medidas se habían ordenado ya antes en el país, especialmente en Wuhan, donde 11 millones de personas guardaron cuarentena por 76 días el pasado invierno durante los primeros días de la pandemia.

El aumento de los casos se produce mientras expertos de la Organización Mundial de la Salud se preparan para volar el jueves a Wuhan para iniciar su pesquisa sobre los orígenes de la pandemia.

Beijing ha rechazado los pedidos para una investigación independiente mientras controla estrictamente todas las pesquisas sobre los orígenes del COVID-19 y promueve teorías marginales de que el virus podría haber entrado en China desde el extranjero.

Por otra parte, el presidente de Indonesia, Joko Widodo, recibió el miércoles la primera dosis de una vacuna china contra el coronavirus que se administrará en el país luego de que se aprobó su uso de emergencia.

El cuarto país más poblado del mundo tiene previsto inmunizar a millones de trabajadores sanitarios y a otros grupos de alto riesgo en los próximos meses. Altos cargos militares, de la policía y médicos también se vacunarán, así como la secretaría del Consejo Ulema, el organismo religioso que la semana pasada determinó que la vacuna era halal y que los musulmanes podían recibirla.

En Corea del Sur, un tribunal absolvió al líder de una secta religiosa acusado de obstaculizar de forma deliberada la respuesta gubernamental a la pandemia luego de que miles de sus fieles contrajesen el COVID-19. La corte halló sin embargo a Lee Man-hee culpable de malversación de fondos de la institución y de organizar servicios de culto no autorizados. Recibió una pena de tres años de prisión suspendida por cuatro años.