Maduro pide a congresistas abrir canales de diálogo con EEUU

ompió relaciones con Estados Unidos en 2019 después de acusar a Trump de impulsar planes para desestabilizar su gobierno y forzar su derrocamiento.

ompió relaciones con Estados Unidos en 2019 después de acusar a Trump de impulsar planes para desestabilizar su gobierno y forzar su derrocamiento.

Estados Unidos, que ha rechazado esos señalamientos, apoyó al líder opositor Juan Guaidó cuando, como jefe de la anterior Asamblea Nacional, se declaró presidente interino de Venezuela en enero de 2019, argumentando que Maduro fue reelecto en unos comicios fraudulentos.

Maduro sostiene que los intentos por retirarlo del poder y las sanciones financieras estadounidenses fueron fundamentales en el colapso de la economía nacional, signada por seis años de recesión.

Debe haber reconciliación, pero con justicia, sin olvido, agregó.

En 2015, los adversarios de Maduro ganaron la Asamblea Nacional al obtener una mayoría que les fue esquiva durante 16 años de gobiernos socialistas, primero con el exmandatario Hugo Chávez y posteriormente con Maduro.

Después de esa humillante derrota, Maduro se dedicó a minar al poder legislativo y a privarle de sus atribuciones mediante decisiones de la autoridad electoral y el Tribunal Supremo de Justicia, que además de despojar de sus facultades a la Asamblea Nacional declaró inconstitucionales y absolutamente nulos sus actos desde el 2016, bajo el argumento de incumplir la orden de desincorporar a tres diputados opositores del estado Amazonas por supuestas irregularidades en su elección.

El máximo Tribunal, controlado por el oficialismo mediante tecnicismos legales, mantuvo la medida contra la Asamblea, mientras su Sala Electoral, dejó desde entonces en un limbo el caso de las supuestas irregularidades en la elección de los diputados de Amazonas, privando a esa región de sus representantes en el legislativo hasta la elección del 6 de diciembre pasado.