Repunta el turismo en México en plena pandemia

dijo que el clima y las actividades al aire libre le inspiraban confianza.

dijo que el clima y las actividades al aire libre le inspiraban confianza.

No hay que esforzarse demasiado para mantener distancias en la playa ni en el agua. Y cuando sales no es que haya un montón de gente pegada, dijo Green.

Vanegas afirmó que el departamento estatal de salud está pendiente de toda infección que se produce. De todos modos, hay algunas señales de alarma. La tasa de positivos es de casi un 50% y la cantidad de muertos semanales por el COVID-19 se casi cuadruplicó entre la semana previa a la Navidad y la semana siguiente, según cifras oficiales.

Los expertos del campo de la salud temen que un aumento en la cantidad de viajeros por las fiestas generará un incremento en los contagios en zonas donde el virus estaba bajo control.

En los sitios más turísticos va a volver a subir la actividad epidémica de manera importante, pronosticó el doctor Mauricio Rodríguez, de la facultad de medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, destacando sobre todo a balnearios como Puerto Vallarta, Acapulco, Quintana Roo y la Riviera Maya.

En el estado sureño de Oaxaca, que atrae turistas a su capital colonial y a sus tranquilas playas sobre el Pacífico, este fin de año hubo la mitad de los turistas del año pasado. El secretario estatal de turismo Juan Carlos Rivera dijo que eso no estaba mal tomando en cuenta la pandemia.

Pero Rivera cree que el sector turístico seguirá sufriendo.

En el sector turístico vamos a entrar en una recesión económica en los próximos meses, no solamente en Oaxaca, sino en todo el país, manifestó.

Si se disparan las infecciones, aumentarán las presiones para cerrar las playas, como ocurrió en la primavera pasada, generando despidos masivos.

Cuando llegó la pandemia a México, los grandes hoteles dispusieron despidos solidarios, diciéndoles a sus empleados que los retomarían. Pero la mayoría resultaron despedidos sin cobrar los beneficios que les correspondían.

No se discutieron mucho los peligros que representaba la promoción del turismo y el impacto económico asociado con la pérdida de empleos, según Alejandro Palafox Muñoz, profesor de turismo en la Universidad de Quintana Roo. La gente que perdió su trabajo se vio obligada a buscar otro empleo para alimentar a su familia, señaló.

Saily Camacho, de 25 años, llevaba dos años trabajando en la isla de Cozumel como recepcionista, vendiendo tours y como cajera. Apenas dos semanas después de que se anunciase el primer contagio de COVID-19 en México se había quedado son trabajo.

Camacho cobraba comisiones por vender tours y en un buen día podía ganar hasta 110 dólares. Después de ser despedida vivió de sus ahorros por un mes, convencida de que la volverían a contratar pronto. Dejó en suspenso sus estudios universitarios.

Su madre y dos hermanas perdieron asimismo empleos en el sector turístico y trataron de sobrevivir vendiendo comida desde sus casas a través de la internet.

Su madre, quien es camarera de un hotel, finalmente consiguió trabajo en otro hotel este mes. Luego de buscar empleo mucho tiempo, Camacho fue contratada como cajera de un supermercado. Ahora le toma dos semanas ganar lo que antes percibía en un día.

Antes yo trabajaba para ahorrar para mi futuro, para comprar mi casa, mi carro. Tenía todo eso en mi mente, manifestó. Y ahora de verdad que sólo trabajo para mantenerme, para la comida, para los gastos.

El coronavirus le sigue preocupando, pero admite que le alegró ver que los turistas regresaban.

Ver turistas la verdad es algo emocionante, porque es el sustento de la isla, expresó.

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Sherman informó desde la Ciudad de México. La reportera de AP María Verza colaboró en este despacho desde la Ciudad de México.