Escasez de semiconductores afecta producción de autos

Una creciente escasez global de semiconductores para autopartes está obligando a varias compañías automotrices a detener o reducir la producción de vehículos justo cuando se estaban recuperando d...

Una creciente escasez global de semiconductores para autopartes está obligando a varias compañías automotrices a detener o reducir la producción de vehículos justo cuando se estaban recuperando de cierres de fábricas ocasionados por la pandemia.

Directivos de Volkswagen, Ford, Fiat Chrysler, Toyota y Nissan dicen que han sido afectados por la escasez y que se han visto obligados a demorar la producción de algunos modelos para poder mantener operando otras fábricas.

Esto desde luego que es un problema para la industria", dijo el portavoz de Toyota Scott Vazin en un correo electrónico el viernes. Estamos evaluando las limitaciones en el suministro de semiconductores y desarrollando medidas para contrarrestarlas con el fin de minimizar el impacto sobre la producción".

Si la escasez de chips se alarga, los recortes a la producción podrían hacer disminuir el inventario de automóviles, camiones y camionetas que están a la venta en Estados Unidos y otros mercados. La industria apenas comenzaba a reponer el inventario perdido cuando las fábricas cerraron la primavera pasada para ayudar a detener los contagios de coronavirus.

Toyota se vio obligada a recortar la producción de la camioneta pickup Tundra en una fábrica de San Antonio, Texas. Ford había programado tiempo inactivo la próxima semana en su planta de ensamblaje en Louisville, Kentucky, pero lo adelantó para esta semana. En la planta se fabrican las camionetas Ford Escape y Lincoln Corsair.

Fiat Chrysler ha cerrado temporalmente sus fábricas en Brampton, Ontario, y una planta para SUV en Toluca, México, mientras que Volkswagen indicó en diciembre que enfrenta reducciones en su ritmo de producción debido a la escasez. Nissan señaló que ha tenido que ajustar su producción en Japón, pero hasta ahora no ha sufrido un impacto significativo en Estados Unidos.

Ejecutivos de la industria dicen que las compañías de semiconductores canalizaron la producción a los electrónicos de consumo durante la peor parte de la caída en las ventas de automóviles por el COVID-19 a principios del año pasado. Las automotrices se vieron obligadas a cerrar plantas en todo el mundo con el fin de prevenir que el nuevo coronavirus se siguiese propagando. Cuando los fabricantes de autos se recuperaron, no había suficientes chips.

Se requieren de seis a nueve meses de anticipación para que la industria obtenga los semiconductores a través de una compleja red de proveedores, señaló Kristin Dziczek, vicepresidenta de industria en el Center for Automotive Research, un centro de investigación del sector.

Dijo tener esperanzas de que algo del tiempo de anticipación ya hubiese pasado cuando los problemas comenzaron a aparecer hace varios meses, lo que haría de éste un problema a corto plazo y no a largo plazo.

Aún están llegando algunos, aunque no el volumen que pensaron que habría", agregó.

La industria automotriz está utilizando más semiconductores que nunca en los nuevos vehículos debido a características electrónicas tales como conectividad Bluetooth, asistencia para el conductor y navegación.