Venezuela suscribe contrato con Rusia para vacuna Sputnik V

El gobierno venezolano suscribió el martes un contrato con Rusia para la compra de la vacuna Sputnik V y anunció que en una primera etapa será inoculada al menos un tercio de la población. En el p...

El gobierno venezolano suscribió el martes un contrato con Rusia para la compra de la vacuna Sputnik V y anunció que en una primera etapa será inoculada al menos un tercio de la población. En el país sudamericano viven unos 30 millones de habitantes.

Hemos firmado para vacunar a 10 millones de personas y bueno estamos ya en programación (para el suministro de la vacuna)", dijo la vicepresidenta Delcy Rodríguez en un acto televisado acompañada del embajador ruso en Caracas, Sergúei Melik-Bagdasarov.

La alta funcionaria resaltó que en octubre Venezuela recibió un primer cargamento de la entonces potencial vacuna rusa contra el nuevo coronavirus y se convirtió en el primer país de la región en participar en el proceso de pruebas de la Sputnik V.

Sabemos que la vacuna rusa es muy segura y nosotros estamos preparados para comenzar a vacunar a nuestra población lo más pronto posible, acotó Rodríguez sin mencionar algún detalle sobre la distribución.

Rusia, un cercano aliado de la administración del presidente Nicolás Maduro, anunció en agosto el lanzamiento de su vacuna contra COVID-19. El anunció ruso fue recibido con escepticismo e inquietud por los expertos occidentales, argumentando que en ese entonces había sido probada escasamente en unas pocas decenas de personas. Incluso en la actualidad genera cuestionamientos porque Rusia no aportó los datos completos del producto.

En Venezuela se han registrado desde el 13 de marzo más de 112.000 casos positivos del nuevo coronavirus. De ese total, más de 109.193 fueron detectados entre el 16 de junio y el 28 de diciembre, mientras que la cifra de fallecidos saltó de 27 a 1.018 en ese periodo. Se han recuperado 106. 453 personas, lo que representa 95% de los contagios, de acuerdo con cifras oficiales.

Los expertos sostienen que el bajo número de casos respecto a otros países de la región, más allá de la adopción temprana de la cuarentena, se debe en buena medida al aislamiento que vive el país después de años de crisis política, económica y social.