Grupo busca ayudar a migrantes en ruta a EEUU

y ganar su confianza. Los miembros del grupo también deben conseguir la cooperación de funcionarios públicos.

y ganar su confianza. Los miembros del grupo también deben conseguir la cooperación de funcionarios públicos.

Y deben andarse con cuidado para que los datos médicos no sean usados contra los migrantes. Como lo hacen en Matamoros, el grupo etiquetará cada historial con un número, en lugar de un nombre.

Otros grupos de apoyo también afrontan el desafío.

El próximo mes, el Comité Internacional de Rescate lanzará oficialmente InfoDigna, un mapa interactivo en México que conecta a migrantes con albergues, proveedores de atención médica y otros servicios dondequiera que se encuentren. Ofrecerá chats en vivo para responder las preguntas de los migrantes sobre temas tan variados como las restricciones más recientes por el COVID-19, hasta el estatus de los procesos en las cortes migratorias.

InfoDigna es parte del servicio global de información digital del grupo, que brinda información a solicitantes de asilo desde Italia hasta Colombia mediante smartphones.

Se encuentra con las personas en donde están, dijo Edith Tapia, coordinadora de la iniciativa en México.

Las organizaciones llenan un vacío que la OMS ha exhortado a los gobiernos de los países de llegada a llenar, pero que pocos lo han hecho. Es probable que se intensifique el problema de cómo atender a personas vulnerables en movimiento: un número récord de 80 millones de personas huyen actualmente de la pobreza, el conflicto y los desastres naturales, según la OMS.

María de Jesús Ruiz Carrasco dijo que hubiera perdido el pie de no haberla atendido Global Response Management.

La cubana de 31 años fue rescatada por agentes de la Patrulla Fronteriza que la encontraron en octubre junto al río Bravo con una pierna fracturada después de cruzar desde Matamoros.

Fue sometida a dos cirugías en un hospital en Brownsville, Texas. Pero dos semanas después, Carrasco fue deportada a Matamoros con una herida que supuraba y 14 clavos en su pierna. Las normas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos recomiendan que los solicitantes de asilo con problemas médicos no sean regresados a México.

La agencia dijo que debido a las leyes de privacidad no podía discutir el caso de Carrasco, pero generalmente si un paciente está autorizado para viajar tras ser dado de alta de una instalación médica, el solicitante de asilo puede ser deportado a México. Las decisiones se toman según cada caso.

Un funcionario mexicano en la frontera refirió a Carrasco, quien iba en muletas y necesitada de ayuda, a la clínica de Global Response Management, en donde se encontró con Mileydis Tamayo, una enfermera de Cuba que también solicita asilo. Tamayo ha estado tratando la herida de Carrasco durante 10 semanas.

Si este grupo no existiera", dijo Tamayo, "mucha gente estaría bien mal".

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The Associated Press produjo este reportaje con apoyo de Solutions Journalism Network, una organización sin fines de lucro dedicada a reportar respuestas a problemas sociales.