Detractores de Macron lo critican por no protegerse de COVID

Mientras el presidente francés Emmanuel Macron sufre el COVID-19 en una casa de descanso presidencial en Versalles, sus detractores lo critican por sus descuidos en protegerse del coronavirus, con la...

Mientras el presidente francés Emmanuel Macron sufre el COVID-19 en una casa de descanso presidencial en Versalles, sus detractores lo critican por sus descuidos en protegerse del coronavirus, con las grandes cenas realizadas durante la semana.

Lo consideran un mal ejemplo y una injusticia hacia sus compatriotas en momento que aumenta el contagio en el país y los médicos advierten a las familias que sean cautelosas, sobre todo en la mesa familiar, durante las fiestas de fin de año.

Macron padece fiebre, tos y fatiga, dijeron funcionarios de la presidencia el viernes. No revelaron detalles de su tratamiento. Permanece en la residencia presidencial de La Lanterne en la antigua ciudad real de Versalles, en medio de una arboleda y con fuerte guardia policial.

Macron, de 42 años, habitualmente usa mascarilla, respeta las normas de distanciamiento social y asegura que su estrategia contra el virus se base en la ciencia, pero últimamente ha aparecido en cámara en violación de las reglas.

Estrechó la mano y casi abrazó al titular de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el mexicano íngel Gurría, en una reunión el lunes. Los dos llevaban mascarilla, pero la presidencia reconoció el viernes que el saludo había sido un error.

La semana pasada, Macron participó de dos días de negociaciones intensas en una cumbre de la UE en Bruselas junto con los gobernantes de todos los países del bloque. Escenas de video mostraron a todos distanciados en un círculo en una enorme sala de reuniones, pero Macron y la mayoría no tenían mascarilla puesta.

Macron también participó de comidas con grandes grupos de gente antes de dar positivo el jueves, incluso con miembros de su partido centrista y políticos opositores, aunque se aconseja a la gente evitar reuniones de más de seis personas. Su oficina ha estado en contacto con los presentes, pero ha dicho a la gente sentada lejos del presidente que no se las considera en riesgo.