S&P 500 a punto de imponer récord tras compromiso de la Fed

El S&P 500 estuvo a punto de imponer un nuevo récord el miércoles después de que la Reserva Federal se comprometiera a seguir comprando bonos hasta que la economía progrese sustancialmente desde s...

El S&P 500 estuvo a punto de imponer un nuevo récord el miércoles después de que la Reserva Federal se comprometiera a seguir comprando bonos hasta que la economía progrese sustancialmente desde su estado actual, todavía golpeada por la pandemia del coronavirus.

En un día de intercambio mixto y silencioso, el S&P 500 subió 6,55 puntos, el 0,2%, para cerrar en 3.701,17. Quedó apenas a aproximadamente una unidad de batir su récord establecido la semana pasada.

El promedio industrial Dow Jones cayó 44,77 puntos, el 0,1%, a 30.154,54, y el índice compuesto Nasdaq subió 63,13, el 0,5%, a 12.658,19, estableciendo un récord por segundo día consecutivo.

Los esfuerzos en masa de la Reserva Federal han ayudado a apuntalar el mercado desde la primavera, y el banco central dijo el miércoles que comprará al menos 80.000 millones de dólares en bonos del Tesoro cada mes y 40.000 millones de dólares en títulos respaldados por hipotecas hasta que se hayan alcanzado nuevos avances sustanciales. También indicó de nuevo que mantendría las tasas de interés a corto plazo en su mínimo histórico de casi cero, parte de sus acciones para apoyar al máximo a la economía.

Sin embargo, los inversores están más interesados en lo que está sucediendo en Washington, donde los demócratas y los republicanos en el Congreso parecen estar cerca de un acuerdo para entregar otra dosis de apoyo financiero a la economía. Una profunda división partidista ha bloqueado tal acuerdo durante meses, pero un impulso reciente ha hecho crecer las esperanzas de que pronto se pueda sellar una solución negociada para enviar pagos directos de quizás 600 dólares a la mayoría de los estadounidenses, entre otras cosas.

Los economistas, los inversionistas e incluso los funcionarios de la Fed han dicho que ese apoyo es crucial, porque las herramientas del banco central estadounidense por sí solas sólo pueden ayudar a la economía hasta cierto punto.

Las tasas de interés más bajas introducidas por la Fed pueden ayudar a reforzar los precios de las viviendas y las acciones en Wall Street, por ejemplo, pero no pueden reemplazar los cheques de pago que no recibieron los trabajadores cuyos negocios han cerrado debido a la pandemia.

Lo que está en juego está aumentando cada día y representa una presión para que el Congreso actúe. Un informe publicado el miércoles por la mañana mostró que las ventas minoristas se hundieron 1,1% el mes pasado. Es el segundo mes consecutivo de debilidad, una demostración mucho peor que la caída del 0,3% que esperaban los economistas y la evidencia más reciente de que la nueva ola de infecciones por coronavirus está golpeando de nuevo a la economía.