Condenas por ataques contra Charlie Hebdo y mercado en París

La viuda fugitiva de un atacante del Estado Islámico y un hombre descrito como su encargado de logística fueron declarados culpables de terrorismo en el juicio a 14 personas vinculadas con los ataqu...

La viuda fugitiva de un atacante del Estado Islámico y un hombre descrito como su encargado de logística fueron declarados culpables de terrorismo en el juicio a 14 personas vinculadas con los ataques de enero de 2015 en París contra el semanario satírico Charlie Hebdo y un supermercado kosher.

El veredicto pone fin al juicio de tres meses vinculado a los tres días de asesinatos en París reclamados conjuntamente por el grupo Estado Islámico y Al Qaeda. Durante el proceso, Francia fue golpeada por nuevos ataques y casos de coronavirus entre los acusados.

Los tres atacantes murieron en redadas policiales. La viuda, Hayat Boumeddiene, huyó a Siria y se cree que sigue viva. También se cree que los dos hombres que la sacaron de Francia, que también fueron juzgados en ausencia, están muertos. Por si acaso, uno recibió en ausencia una sentencia de cadena perpetua.

Otros 11 acusados estuvieron presentes y todos fueron condenados por el crimen, con sentencias que fueron hasta 30 años de cárcel para Ali Riza Polat, descrito como el lugarteniente del atacante del mercado, Amédy Coulibaly. La menor condena fue de cuatro años de prisión.

Los ataques del 7 al 9 de enero de 2015 en París dejaron 17 muertos junto con los tres hombres armados. Los 11 procesados por terrorismo, todos hombres, formaron un círculo informal de amigos y conocidos que afirmaron que cualquier facilidad que pudieron haber hecho fue involuntaria o por delitos menos graves, como robo a mano armada.

Uno de los condenados jugó día y noche durante tres días y se enteró de todo lo que sucedió sólo después de salir adormilado del casino. Otro era un conductor de ambulancia que fumaba marihuana. Un tercero era un amigo de la infancia del atacante del mercado.

Fue la infección por coronavirus de Polat, quien gestionó la compra de armas y vehículos, lo que obligó a suspender el juicio durante un mes. Los arrebatos e insultos profanos de Polat provocaron reprimendas del juez en jefe. Un experto en caligrafía testificó que fue Polat quien garabateó una lista de precios de armas y municiones.

En total, los investigadores examinaron 37 millones de bits de datos telefónicos, según el testimonio en video de la policía judicial. Entre los hombres esposados detrás de las gradas cerradas de la sala del tribunal, flanqueados por agentes armados y con mascarillas, había varios que habían intercambiado decenas de mensajes de texto o llamadas con Coulibaly en los días previos al ataque.