Atlas de la pandemia: cubrebocas fueron clave en Japón

que cenan con tapabocas.

que cenan con tapabocas.

Otra clave: Japón ha mantenido sus fronteras cerradas a unos 150 países desde marzo, y sólo recientemente suavizó las reglas para los viajes de negocios entre algunos de los países asiáticos con menos infecciones, incluidos Vietnam, Corea del Sur y Singapur.

Bajo un estado de emergencia de siete semanas hasta fines de mayo, Japón presionó a sus ciudadanos a quedarse en casa y mantener la distancia social, y pidió a las empresas que permanecieran cerradas, aunque nunca hubo una cuarentena estricta. Muchas personas desafiaron estas llamadas y se transportaron en trenes abarrotados y cenaron en restaurantes que permanecieron abiertos.

Los pacientes, muchos de ellos de edad avanzada, llenaron las camas de los hospitales y los sistemas médicos estuvieron cerca del colapso ante una grave escasez de equipo de protección, pero las infecciones se estabilizaron en mayo y el ex primer ministro Shinzo Abe lo llamó orgullosamente el modelo japonés de éxito.

No obstante, el acoso y la discriminación contra los enfermos, los trabajadores de sanidad y sus familias han persistido, y el temor al ostracismo con frecuencia ha causado que los infectados eviten buscar atención médica.

El uso de cubrebocas, ampliamente aceptado en Japón como protección contra la influenza, la alergia al polen y otros propósitos incluso antes de que empezara la pandemia, es la práctica estándar en el transporte público, el interior de las tiendas, el trabajo o la escuela. Y el gobierno acaba de lanzar una nueva campaña de concienciación sobre su uso para la inminente temporada de fin de año.

Como en otros lugares, las infecciones han aumentado de manera gradual recientemente, mientras el gobierno de Japón intenta prevenir la enfermedad y al mismo tiempo evitar mayores daños a la economía. Los expertos dicen que ese equilibrio es insostenible ahora y que la actividad empresarial debe reducirse para evitar infecciones explosivas.

Los temores de otro aumento, posiblemente peor, han generado críticas de los legisladores de la oposición y del público sobre que el gobierno del primer ministro Yoshihide Suga fue demasiado lento para suspender su campaña Vamos a viajar, que busca apoyar a las empresas que sufren al ofrecer descuentos para viajar y comer en restaurantes. Suga anunció una suspensión de los incentivos de su campaña para viajar sólo en las áreas más afectadas el 21 de noviembre.

El incremento en los casos también pone en duda los planes para celebrar los Juegos Olímpicos el próximo julio. Cualquier plan deberá concretarse en diciembre.

El ministro de economía, Yasutoshi Nishimura, dijo que los funcionarios están en alerta máxima y se comprometió a hacer todo lo posible para evitar otro estado de emergencia. Reiteró la importancia de utilizar tapabocas.

No hay duda de que los cubrebocas reducen la cantidad de virus que ingresa (al organismo), pero no debemos sobreestimar su efectividad, dijo Yoshihiro Kawaoka, virólogo de la Universidad de Tokio.

___

Siga a Mari Yamaguchi en Twitter en https://www.twitter.com/mariyamaguchi