FMI: Latinoamérica debe ver la crisis como una oportunidad

El Fondo Monetario Internacional cree que las crisis son oportunidades y que la provocada por la pandemia de coronavirus debería servir para que Latinoamérica implemente políticas que le permitan c...

El Fondo Monetario Internacional cree que las crisis son oportunidades y que la provocada por la pandemia de coronavirus debería servir para que Latinoamérica implemente políticas que le permitan crecer achicando la desigualdad social y promoviendo la integración y las inversiones.

Qué podemos hacer para que podamos salir de la crisis mejor de lo que entramos?, se preguntó el martes Kristalina Georgieva, la directora gerente del FMI, tras señalar algunas de las razones que convirtieron a la economía de región en una de las más golpeadas en todo el mundo por la pandemia por la desaceleración que venía experimentando desde antes de 2020.

Georgieva efectuó sus declaraciones en una conferencia virtual que ofreció en el Consejo de las Américas. El FMI ha proyectado una contracción económica del 8,1% en Latinoamérica este año y una recuperación del 3,6% para 2021. Se trata de la mayor crisis económica regional en la historia, que representa un retroceso de al menos una década, de acuerdo con las estimaciones de organismos multilaterales.

La economía mundial se desacelerará un 4% en 2020 y crecerá un 5,2% en 2021, según el FMI.

Una crisis, una crisis profunda, debe servir para el futuro, expresó la directora del FMI. Debería sacudirnos, aseguró, tras destacar que los resultados podrían haber sido aún peores si los gobiernos latinoamericanos no implementaban políticas monetarias para proteger a las economías.

Entre lo positivo, dijo que los bancos centrales bajaron las tasas de interés y las autoridades financieras implementaron medidas para fortalecer el gasto o reducir la recaudación de impuestos.

Uno de los principales problemas a los que se deberá prestar atención, indicó, es la inequidad que convierte a la región en una de las más desiguales del mundo. Esto quedó en evidencia en la pandemia, cuando las personas que tenían acceso a tecnologías digitales fueron favorecidas mientras que los sectores más pobres no pudieron seguir trabajando.

A pesar de que la desigualdad ha mejorado en los últimos años, aún sigue y hay que atenderla porque es un impedimento estructural para el crecimiento, dijo la funcionaria.

Asimismo, añadió, la región debería integrarse aún más y forjar lazos económicos más fuertes que les permitan a los países acceder a mercados más grandes. Como ejemplo mencionó a su país, Bulgaria, que se unió a la Unión Europea para tener más oportunidades.