Casino causa tensiones entre tribus de EEUU

Se está agravando la disputa entre dos tribus indígenas estadounidenses sobre tierras al sur de Boston en las que una tribu está tratando de construir un casino.

Se está agravando la disputa entre dos tribus indígenas estadounidenses sobre tierras al sur de Boston en las que una tribu está tratando de construir un casino.

La recién revivida tribu Mattakeeset Massachuset dice que es la heredera legítima de la tierra en Taunton asignada por el gobierno federal a la tribu Mashpee Wampanoag, que planea construir un complejo de esparcimiento con un hotel y un casino.

Los Mattakeesets quieren que los Mashpees y las autoridades locales y estatales reconozcan su derecho a la tierra, que ellos basan en documentos de la era colonial.

Ellos flagrantemente engañaron al todo el país diciendo que esta tierra las pertenece, dijo Lary Fisher, que ha estado trabajando para revivir la tribu Mattakeeset desde que se convirtió en su jefe en el 2014. Solamente queremos que se diga la verdad. Nos pertenece a nosotros, los Mattakeesets.

La tribu Mashpee Wampanoag, que rastrea sus antepasados a los indígenas que compartieron su cosecha otoñal con los primeros colonos hace 400 años, responde que el grupo de Fisher es solamente una banda pequeña dentro de los pueblos Wampanoag que han habitado Massachuserrs por miles de años.

La tribu Mattakeeset tiene actualmente unos pocos centenares de miembros, de acuerdo con Fisher, pero no tiene reconocimiento federal ni tierras como la tribu los Mashpee, que fueron reconocidos federalmente en el 2007 y tienen unos 3.000 miembros.

Larry es bienintencionado, pero está muy confundido, dijo Steven Peters, vocero de la tribu Mashpee. Los Mattakeesets y los Massachusets son Wampanoags.

La disputa es el contratiempo más reciente en la larga y difícil cruzada de los Mashpee por tierras protegidas federalmente ”y los lucrativos derechos a construir en las mismas un casino exento de impuestos.

La tribu basada en Cape Cod recibió una reservación de más de 120 hectáreas (300 acres) en los últimos meses del gobierno de Barack Obama en el 2016, pero la administración Trump trató de revocar la reservación, en lo que la tribu dijo era un precedente peligroso. En junio, un juez federal anuló el paso. El Departamento del Interior apeló el fallo.