Trump creía que podría ganar con ayuda de cortes, pero no

que hubo una enorme conspiración demócrata para manipular los resultados. Trató de anular la certificación y confiscar todas las máquinas de votos para su inspección.

que hubo una enorme conspiración demócrata para manipular los resultados. Trató de anular la certificación y confiscar todas las máquinas de votos para su inspección.

Los demandantes piden a este tribunal que ignore el ordenado esquema reglamentario establecido a fin de cuestionar las elecciones e ignorar la voluntad de millones de votantes. Eso la corte no puede y no va a hacer, dijo la jueza.

El pueblo ha decidido, enfatizó.

Su fallo es similar a otros en Pensilvania, Georgia, Arizona y Nevada que tienen algo en común: todos han rechazado las alegaciones de Trump.

Pese a todas esas derrotas judiciales, Trump sigue diciendo que ganó la elección y ha optado por apelar directamente a los legisladores.

El presidente saliente convocó a legisladores de Michigan a la Casa Blanca en un intento fallido por anular el conteo de votos y llamó por teléfono al gobernador de Georgia Brian Kemp para pedirle que ordenara una sesión legislativa especial a fin de revertir los resultados en el estado. Kemp se negó.

Trump llamó también al presidente de la cámara de representantes de Pensilvania, el republicano Bryan Cutler, quien le dijo que la ley del estado no le daba a la legislatura el poder para anular la voluntad de los votantes.

Lo que es cierto es que a Trump se le están agotando las vías legales.