Giuliani, abogado de Trump, da positivo al coronavirus

si se sentiría cómoda retirándose el cubrebocas. Pero los legisladores dijeron que podían escucharla.

si se sentiría cómoda retirándose el cubrebocas. Pero los legisladores dijeron que podían escucharla.

Tampoco portó mascarilla durante una audiencia celebrada el 25 de noviembre en Pensilvania. Y Giuliani no se colocó en cuarentena luego de estar cerca de una persona infectada en una conferencia de prensa el 19 de noviembre en la sede del Comité Nacional Republicano. Su hijo, Andrew Giuliani, quien es colaborador en la Casa Blanca, anunció un día después del evento que había dado positivo al virus.

Las investigaciones sobre el coronavirus muestran que las personas que contraen la enfermedad pueden contagiar a otros varios días antes de que empiecen a sentirse mal.

Antes de la audiencia en Michigan, Giuliani y la presidenta del Partido Republicano en el estado, Laura Cox ”ambos sin mascarillas_, sostuvieron una reunión virtual con activistas republicanos.

Giuliani se presentó horas antes el domingo en Fox News para hablar de los recursos legales incoados en varios estados a nombre de Trump.

El diagnóstico se dio a conocer más de un mes después de que Trump perdió su reelección y luego de más de dos meses de que el mandatario contrajera COVID-19 a principios de octubre. Desde entonces, una serie de funcionarios del gobierno y varios allegados de Trump también han enfermado, incluyendo el jefe de despacho de la Casa Blanca, Mark Meadows, y el secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, Ben Carson.

La gran cantidad de contagios en el círculo interno de Trump exhibe el enfoque desdeñoso que ha adoptado el mandatario en torno a un virus que ha cobrado la vida de más de 280.000 estadounidenses.

Entre los contagiados también están la secretaria de prensa de la Casa Blanca y a los asesores Hope Hicks y Stephen Miller, al igual que el jefe de campaña de Trump y el presidente del Comité Nacional Republicano.

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Los periodistas de The Associated Press Ben Nadler en Atlanta y David Eggert en Lansing, Michigan, contribuyeron con este despacho.