Líderes británico y de la UE se reúnen sobre Brexit

El primer ministro británico Boris Johnson y la máxima funcionaria de la Unión Europea analizaban el sábado el estado de las discusiones sobre el comercio bilateral posterior al Brexit, luego de u...

El primer ministro británico Boris Johnson y la máxima funcionaria de la Unión Europea analizaban el sábado el estado de las discusiones sobre el comercio bilateral posterior al Brexit, luego de una pausa en las negociaciones a la luz de su incapacidad para eliminar varias diferencias.

Aunque ambas partes sufrirían económicamente en ausencia de un acuerdo, la mayoría de los economistas dicen que la economía británica recibiría el peor impacto, al menos a corto plazo, pues depende más del comercio con la UE que viceversa.

Con las discusiones estancadas sobre los mismos asuntos durante meses, Johnson y Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, trataban de ver si existe una ruta hacia un acuerdo.

Con el período de transición post Brexit a punto de concluir al final del año, las discusiones están enfrentando claramente un momento clave, teniendo en cuenta entre otras cosas las aprobaciones requeridas de ambas partes. Sin un acuerdo, se impondrán aranceles a los productos al inicio de 2021.

Meses de negociaciones han producido acuerdos sobre una serie de asuntos, pero persisten grandes diferencias sobre los estándares que Gran Bretaña debe satisfacer para exportar al bloque y cómo se resolverán las disputas futuras. Eso es clave para la UE, que teme que Londres vaya a rebajar los estándares sociales y ambientales e inyectar dinero del gobierno a las industrias británicas, convirtiéndose en un rival económico de baja regulación a la puerta del bloque.

El principal negociador de la UE, Michel Barnier, y su colega británico, David Frost, acordaron el viernes una pausa en las negociaciones para reportarles a sus líderes políticos.

Mantendremos la calma como siempre y si hay una manera, ya veremos, dijo Barnier el sábado al dejar su hotel para regresar a Bruselas.

Aunque Gran Bretaña dejó la UE el 31 de enero, sigue dentro del mercado del bloque sin pagar aranceles ni pasar aduanas hasta el final de este año. Un acuerdo comercial para entonces aseguraría que no hay aranceles ni cuotas en el comercio entre las dos partes, pero aún habría costos técnicos, asociados en parte con inspecciones de aduanas y barreras a los servicios.