Paseos turísticos en sillas de ruedas eléctricas en Medellín

Wilson Guzmán perdió el uso de sus piernas a los 17 años, cuando recibió un balazo en la espalda al tratar de recuperar una bicicleta robada en Medellín.

Wilson Guzmán perdió el uso de sus piernas a los 17 años, cuando recibió un balazo en la espalda al tratar de recuperar una bicicleta robada en Medellín.

Dos décadas después, se desplaza por la ciudad usando una silla de ruedas acoplada a una bicicleta eléctrica. Recientemente encabezó una visita guiada por los parques de Medellín en la que siete personas lo siguieron por los carriles para bicicletas, subiendo tramos empinados en vehículos similares al suyo.

Todos los que se montan en estas sillas salen de acá con una sonrisa, dijo Guzmán. Y también se ponen en la situación de una persona discapacitada.

Las visitas guiadas en sillas de ruedas que Guzmán realiza una vez a la semana son una nueva oferta turística en una ciudad que lentamente se saca de encima una imagen asociada con la violencia del narcotráfico y que es uno de los destinos turísticos más visitados de Colombia.

Los paseos son organizados por MATT, un start-up fundado el año pasado con el objetivo de generar oportunidades laborales para las personas con discapacidades.

Por el equivalente a 25 dólares, una persona, con o sin discapacidades, puede montarse en estas sillas de ruedas eléctricas y hacer un paseo de tres horas por los parques junto al río que cruza la ciudad, con paradas en un café y en un bar en el que pueden degustar cervezas. Los aparatos pueden acelerar rápidamente y alcanzan velocidades de hasta 30 kilómetros (19 millas) por hora, por lo que la gente siente que está usando un escúter.

Creemos que es una propuesta ganadora en temas de educación y de inclusión, dijo el fundador de la compañía Martín Londoño.

Las visitas guiadas empezaron en octubre y todavía se están ajustando los recorridos. Londoño dijo que deseaba poner en marcha el proyecto antes, pero que tuvo que demorarlo por la pandemia del coronavirus y las restricciones a los viajes que impuso el gobierno colombiano, las cuales fueron levantadas en septiembre.

Para movilizar turistas por la ciudad, MATT usa esta especie de triciclos eléctricos que diseñó y que construye con la ayuda de bicicleterías locales.

Los vehículos funcionan con baterías recargables y se acoplan a las sillas de ruedas. El volante y los frenos son como los de una bicicleta normal, y se acelera apretando un botón del manubrio.

Londoño, de 31 años, empezó a trabajar en estos vehículos hace cuatro años para tratar de mejorar su propia movilidad. Perdió el uso de sus piernas al fracturarse la médula espinal en un accidente de tráfico cuando tenía 18 años.

Se inspiró en Batec, una firma española que fabrica vehículos similares y los vende por entre 4.000 y 6.000 euros. Quería fabricar vehículos más baratos para el mercado colombiano, donde el sueldo mínimo es de unos 250 dólares al mes.

Después de varios intentos, Londoño pudo fabricar un vehículo funcional para usar él mismo. Luego trató de venderlo por unos 2.000 dólares, sin éxito.

Vimos que en Colombia la mayoría de las personas con discapacidades tienen ingresos muy bajos, explicó Londoño, quien es de un barrio rico de Medellín y cursó estudios en una universidad internacional. Les es muy difícil conseguir trabajo y muchos no tienen con qué comprar una silla de ruedas.

Londoño cambió entonces su modelo empresarial y fundó MATT (Movilidad, Accesibilidad, Tiempo y Trabajo). Usando sus ahorros y los de algunos socios, construyó una flota de 15 vehículos. Tres se los alquila a personas con discapacidades que trabajan para un servicio de entregas a domicilio creado por MATT este año.

Pagan 90 dólares al mes y Londoño dice que se quedarán con los vehículos cuando terminen de cubrir su costo.

MATT usa los vehículos restantes para los paseos turísticos, una iniciativa que da sus primeros pasos y que debe competir con atracciones más conocidas como el recorrido asociado con el narcotraficante Pablo Escobar, un museo con obras de Fernando Botero y un teleférico que lleva a la cima de una montaña en la que hay un hermoso bosque.

Londoño dice que trata de promover los paseos en las redes sociales y que busca asociarse con agencias de viajes locales. Sueña con organizar paseos turísticos en otras ciudades de Colombia, América Latina y Estados Unidos.

Es otra forma de mostrar la transformación social que está teniendo Medellín como ciudad, comentó Valeria Toro, agente de viajes que quiere publicitar estos paseos en agencias de viajes del exterior. Es una experiencia que la gente se llevaría en sus corazones cuando estén de regreso en su país.