México, cuarto país en llegar a 100.000 muertos por COVID-19

y ha defendido su baja tasa de pruebas.

y ha defendido su baja tasa de pruebas.

¿Por qué cambiar?, preguntó sobre las políticas de su gobierno contra la pandemia. ¿Nada más porque a los que medraban, robaban, no les gusta lo que estamos haciendo? ¿O no quieren vernos en el gobierno?

El subsecretario de Salud y principal funcionario en el combate a la pandemia, Hugo López-Gatell, se molestó el jueves cuando le preguntaron sobre el hecho de que el país rebasó las 100.000 muertes, criticando a los medios de comunicación de ser alarmistas.

López-Gatell ha rechazado molesto las críticas de que el gobierno no está informando el número real de muertos por COVID-19, o que está proporcionando recomendaciones contradictorias y débiles sobre el uso de mascarillas, y repetidas veces ha minimizado la importancia de hacer pruebas.

La epidemia es terrible en sí, no hay que agregarle dramatismo, dijo López-Gatell, insinuando que algunos medios se enfocan en el número de fallecimientos para vender periódicos o desatar una confrontación política.

México se ve como un país dividido, en el que algunas personas están tan despreocupadas por la pandemia que no usan mascarillas, mientras que otras se sienten tan asustadas que se encuentran al borde de la paranoia a la menor falta de aliento.

Con un reducido número de análisis de diagnóstico ”México sólo le hace pruebas a gente con síntomas agudos y solamente ha aplicado unas 2,5 millones de pruebas en un país de 130 millones de habitantes_, y un temor generalizado a los hospitales, muchos han recurrido a remedios caseros y a ser cuidados por sus familiares.

La Ciudad de México dio un paso en una dirección distinta el viernes, abriendo puestos de salud en algunos de sus vecindarios más afectados para empezar a proporcionar pruebas rápidas incluso a los asintomáticos.

Estamos ampliando el número de pruebas para ubicar los casos positivos, aislarlos y darles seguimiento medico, dijo el viernes la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, en un video publicado en Twitter.

Son 117 centros de salud, 70 kioskos y 11 macro kioskos, estos últimos con pruebas rápidas. El objetivo es identificar los positivos, aislarlos para que no sigan propagando contagios, y también establecimos sistemas QR junto con los empresarios de la ciudad para que te avise a través de tu teléfono celular en caso de haber estado cerca de un positivo, agregó.

Después de reactivar gran parte de la actividad económica de la ciudad, las autoridades han comenzado a endurecer las restricciones de nuevo conforme aumentan las infecciones. La tasa de ocupación en hospitales de la Ciudad de México había subido a 64% el jueves por la noche. Entre las medidas está una prohibición a las ventas de alcohol durante los próximos dos fines de semana en la mayor parte de la urbe.

Benito Juárez es una de las demarcaciones que tienen atención prioritaria. Allí, el doctor Jorge Alfredo Ochoa Moreno, director general de servicios de salud de la Ciudad de México, dijo que esperan aplicarle pruebas a 10.000 personas al día.

El funcionario indicó que esta estrategia de identificación activa de casos les permitirá acercarse a la realidad en términos del número de casos activos que se tienen.