Ciclista reparte arepas para combatir el hambre en Venezuela

padecen inseguridad alimentaria moderada o severa.

padecen inseguridad alimentaria moderada o severa.

El Fondo Monetario Internacional prevé que el país petrolero podría registrar este año una contracción económica de 25% por efecto de la depresión mundial desatada por la pandemia, lo que se teme que agudizará los problemas de alimentación y pobreza.

Desde hace trece meses el fornido publicista, de más de 1,70 metros de estatura y de piel tostada por las largas jornadas bajo el sol, se levanta cada madrugada de lunes a viernes y algunos sábado a las 3 de la mañana para amasar varios kilos de harina de maíz blanco precocido y asar unas 150 arepas que suele rellenar con jamón, pollo, lentejas, zanahoria o calabacín.

De manera casi mecánica, Burgos, quien reconoce que nunca se imaginó cocinando para tantos comensales, va rellenando una a una las arepas aún calientes y las introduce en bolsas plásticas a las que les hace un pequeño nudo antes de guardarlas en un morral negro.

Al despuntar el día, el publicista toma su bicicleta y el morral, que se cuelga en la espalda, e inicia el recorrido por las calles de la capital.

A su paso por las vías, algunos de los indigentes o recolectores de basura, que ya se han convertido en sus habituales clientes como suele llamarlos cariñosamente, se le acercan presurosos al verlo llegar u oír el silbido que hace para llamarlos y lo reciben con grandes sonrisas en el momento que les entrega la bolsa con la arepa.

Una sonrisa; eso te paga cualquier cosa, afirmó Burgos al hablar de la satisfacción que le genera ver las caras de felicidad de las cientos de personas que alimenta a diario, y sostuvo que no me pesa para nada, de hecho me gusta la fatigosa rutina que lo ha obligado a reducir las horas de descanso y los encuentros con sus amigos.

Luego de hurgar entre desechos de alimentos, piezas de metal y restos de computadoras que estaban aglomerados en una acera de una avenida del este de la capital, Luis Miguel Yajure, un delgado indigente de tez morena, expresó que estaba muy agradecido con Burgos por regalarle dos arepas que fueron su único alimento de ese día. Ese señor no nos pide nada, solamente nos las da con amor. Es tremendo, agregó.

Yajure, de 25 años, relató que a inicios de año perdió su empleo y su familia debido al consumo de drogas, y desde hace ocho meses vive en la calle y se alimenta de lo que consigue en los basureros.

Pese a la dura realidad que confronta a diario en sus recorridos en bicicleta, Burgos descartó que tenga planes de dejar en un futuro próximo la iniciativa del Biciarepazo, y confesó que sueña con expandirlo a otras ciudades del país. Mientras haya la necesidad y yo pueda y tenga los materiales y el dinero para hacerlo, haré lo que haga falta, concluyó.

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Fabiola Sánchez está en Twitter como: https://twitter.com/fisanchezn