Asilo, el recurso más afectado por políticas de Trump

El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza a fines del año pasado empezó a retener a mexicanos y centroamericanos mientras se daba el primer paso en el trámite del asilo, en lo posible en tres...

El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza a fines del año pasado empezó a retener a mexicanos y centroamericanos mientras se daba el primer paso en el trámite del asilo, en lo posible en tres días. Las instalaciones de ese servicio, no obstante, carecen de camas y de otros insumos básicos, y las personas tienen muchos problemas para encontrar abogados.

Muchos de los que tratan de ingresar a Estados Unidos desde México lo hacen por Tijuana, que está frente a San Diego.

Los migrantes pagan de 8.000 a 10.000 dólares a coyotes para que los guíen por las montañas y ser recogidos por alguien cuando llegan a una carretera, según el agente de la Patrulla Fronteriza Justin Castrejón.

A José Luis Zárate le tomó solo dos intentos cruzar desde Tijuana. Zárate, quien hace poco terminó estudios de enfermería pero no conseguía un buen trabajo, espera ganar suficiente dinero en Alabama como para construir una cancha de básquet en su ciudad, Oaxaca. Con su pareja decidieron que el cruce era demasiado peligroso como para que lo intentasen ella y su hijo de seis años.

Es frustrante, pero estoy contento porque empezaré a producir dinero, comentó en un mensaje de texto. Empezaré una nueva vida aquí, desde cero.

José Edgar Zuleta, cuyo negocio de venta de joyería con motivos religiosos en la ciudad mexicana de Puebla se vino abajo por la pandemia, trepó el muro de nueve metros (30 pies) de Trump con una escalera especial pero fue pillado pronto.

Zuleta, de 43 años, aceptó pagar a los coyotes 19.000 dólares para que lo hiciesen cruzar a él con su hijo, pero solo si lograban su propósito. Esperaba trabajar en jardinería en el sur de California. Dijo que planea intentarlo de nuevo mientras sigan en vigor las expulsiones expreso de la pandemia.

Está bien porque podemos seguir intentándolo muchas veces, dijo Zuleta.