Bombas del Estado Islámico matan a 14 civiles en Egipto

Más de una docena de civiles, incluidos mujeres y niños, murieron en las últimas dos semanas por dispositivos explosivos colocados en sus casas por milicianos, dijeron el domingo fuentes médicas y...

Más de una docena de civiles, incluidos mujeres y niños, murieron en las últimas dos semanas por dispositivos explosivos colocados en sus casas por milicianos, dijeron el domingo fuentes médicas y de seguridad.

Milicianos del grupo extremista Estado Islámico atacaron en julio varios poblados en el municipio de Bir al-Abd, obligando a la gente a abandonar sus hogares. El Ejército aseguró los poblados en agosto y permitió que los vecinos regresaran a sus casas unas pocas semanas después, según las fuentes.

Sin embargo, los milicianos habían preparado bombas trampa en varias viviendas que mataron al menos a 14 personas, incluidos seis de una misma familia que fallecieron el sábado por la tarde, según las autoridades. Entre las víctimas había mujeres y niños.

Al menos otras diez personas resultaron heridas desde el 12 de octubre y fueron atendidas en el hospital del municipio, señalaron. Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a informar a la prensa.

En Bir el-Abd se produjo un brutal ataque extremista contra una mezquita en 2017, en el que murieron más de 300 fieles, algunos de ellos padres que rezaban con sus hijos pequeños.

Las tribus del Norte del Sinaí han sufrido muchos ataques de milicianos, que consideran herética su veneración de santos y santuarios musulmanes. La violencia ha provocado un éxodo masivo de la empobrecida zona, subdesarrollada y que sufre falta de inversiones del gobierno desde hace mucho tiempo.

La violencia y la inestabilidad se han agravado desde que el ejército derrocó al presidente islamista del país en 2013, y de las protestas nacionales contra el divisivo gobierno de la Hermandad Musulmana. Desde entonces, extremistas islamistas han realizado decenas de ataques, sobre todo contra las fuerzas de seguridad y la minoría cristiana.

El conflicto se mantiene en gran parte oculto del público, ya que periodistas y observadores externos tienen prohibido acceder a la zona. Por ahora, la violencia no se ha expandido al extremo sur de la península, donde se encuentran los populares balnearios turísticos del mar Rojo.

En febrero de 2018, el Ejército lanzó una gran operación sobre el Sinaí que incluía a partes del Delta del Nilo y zonas desérticas a lo largo de la frontera occidental del país con Libia. Desde entonces ha bajado el ritmo de los ataques del Estado Islámico en el norte del Sinaí.