Debate EEUU: breve atisbo de normalidad en campaña electoral

un intento de crear el tipo de drama televisivo que le funcionó a Trump en 2016 contra Hillary Clinton.

un intento de crear el tipo de drama televisivo que le funcionó a Trump en 2016 contra Hillary Clinton.

Pero Biden no es Clinton, una candidata que a muchos les despertaba un rechazo que rivalizaba con el de Trump, y los esfuerzos de la campaña del presidente para presentarlo como un político corrupto y ávido de dinero no parecen tener repercusión más allá de la base de Trump.

En todo caso, los intentos de Trump por presentar sus acusaciones ante una audiencia más amplia durante el debate solo parecieron ir en su contra en algunos momentos. Tras afirmar sin pruebas que Biden ha recibido dinero de gobiernos extranjeros, el exvicepresidente destacó que sus finanzas están detalladas en los más de 20 años de registros fiscales que ha hecho públicos. Trump se ha negado a revelar sus declaraciones de impuestos, insistiendo en que no puede hacerlo mientras está siendo auditado por el Servicio de Impuestos Internos.

Para algunos republicanos frustrados, los intercambios sobre Hunter Biden fueron un excelente ejemplo de lo que ha puesto a Trump en peligro de perder en noviembre: una campaña que todavía parece estar buscando un mensaje claro y un enfoque para enfrentarse al aspirante demócrata a apenas unos días de los comicios.

Tirarlo todo contra la pared para ver qué se pega era una buena estrategia hace seis meses, pero lo siguen haciendo a 12 días de las elecciones y con 40 millones de votos ya presentados", dijo Erick Erickson, un escritor conservador.

El número real de boletas ya emitidos es incluso mayor: cuando Trump y Biden subieron al escenario del debate, más de 47 millones de electores ya habían enviado su voto.

___

Nota del editor: Julie Pace cubre información política y de la Casa Blanca para The Associated Press desde 2007. Está en Twitter en http://twitter.com/jpaceDC