Italia y otros países de Europa imponen medidas antivirus

Las tres ciudades más grandes de Italia impusieron toques de queda en un intento por frenar el contagio del coronavirus en el país europeo inicialmente más afectado por la enfermedad. Otros países...

Las tres ciudades más grandes de Italia impusieron toques de queda en un intento por frenar el contagio del coronavirus en el país europeo inicialmente más afectado por la enfermedad. Otros países de Europa también están imponiendo o al menos analizando aplicar nuevas restricciones para lidiar con el fuerte repunte de casos.

Lazio, la región que incluye Roma, impuso un toque de queda entre la medianoche y las 5 a.m. a partir del viernes y durante 30 días. La orden fue firmada por el gobernador Nicola Zingaretti, quien estuvo gravemente enfermo de COVID-19 las primeras semanas de la pandemia.

El gobernador de Campania, la región del sur que incluye Nápoles, impuso un toque de queda de 11 p.m. hasta el amanecer. Lo mismo en Lombardía, donde está Milán, una región donde los afectados están aumentando pronunciadamente.

Italia fue el primer país de Europa que impuso un confinamiento colectivo en marzo al estallar ahí el brote. Para hasta ahora el primer ministro Giuseppe Conte, consciente de los efectos en la economía, se ha abstenido de repetir esa medida drástica a pesar de que los casos diarios confirmados alcanzaron otro récord el miércoles, con 15.000. Conte ha pedido a los italianos evitar todo traslado innecesario.

Sin embargo, el gobierno de la República Checa reimpuso las mismas medidas exactas que implementó en la primavera, a pesar de las promesas del primer ministro Andrej Babis de que no lo haría, ante un precipitado aumento de las infecciones.

Babis se disculpó por el enorme impacto que las medidas tendrán en la vida cotidiana de los ciudadanos, pero aseveró que de lo contrario nuestro sistema de salud colapsará entre el 7 y el 11 de noviembre.

Tales medidas incluyen límites al traslado y el cierre de numerosos negocios, centros comerciales y hoteles, por lo menos hasta el 3 de noviembre.

Entretanto, en Polonia se registró otro récord de infecciones nuevas diarias, con más de 12.100 y casi 170 fallecimientos.

El primer ministro Mateusz Morawiecki insinuó que podría colocar a toda Polonia bajo el régimen más estricto de medidas profilácticas a excepción de un confinamiento total. Ello incluiría la obligación a todos de vestir mascarillas, en espacios abiertos públicos, límites al número de personas en negocios y transporte público y la clausura de gimnasios y piscinas.