Multan a activista por tomar arte africano de museo francés

Un activista congolés fue multado el miércoles con 2.000 euros (3.320 dólares) por intentar retirar un tótem funerario africano del siglo XIX de un museo de París, en una protesta contra la injus...

Un activista congolés fue multado el miércoles con 2.000 euros (3.320 dólares) por intentar retirar un tótem funerario africano del siglo XIX de un museo de París, en una protesta contra la injusticia colonial que emitió a través de internet.

La corte parisina condenó a Emery Mwazulu Diyabanza y otros dos activistas por intento de robo, aunque la sentencia quedó muy lejos de lo que podían haber afrontado por sus acciones en el Museo Quai Branly: 10 años de prisión y hasta 150.000 euros en multas.

Activistas y abogados de la defensa vieron el caso como un juicio sobre cómo los antiguos imperios deberían pagar por crímenes pasados. El episodio en el museo se produjo el pasado junio, en medio de las protestas globales contra las injusticias de la era colonial desencadenadas por la muerte de George Floyd el 25 de mayo a manos de un policía blanco en Estados Unidos.

En su protesta en el Quai Branly Diyabanza y otros activistas descolgaron el tótem funerario de sus fijaciones mientras él ofrecía un discurso emitido en vivo por internet sobre el expolio del arte africano. No tardó en ser detenido por guardas. Los activistas afirman que no tenían previsto robar la obra, sólo llamar la atención sobre sus orígenes.

El juez que presidía el tribunal insistió en que el juicio debía centrarse en ese episodio concreto, y que su corte no era competente para juzgar la era colonial francesa.

Autoridades galas condenaron el episodio, afirmando que amenazaba las negociaciones con varios países africanos iniciadas en 2018 por el presidente, Emmanuel Macron, sobre esfuerzos legales y organizados de restitución.

Diyabanza ha realizado protestas similares en Holanda y en la ciudad sureña de Marsella. Acusa a los museos europeos de ganar millones de dólares con obras tomadas de países ahora empobrecidos como su República Democrática del Congo natal, y afirmó que el tótem funerario, procedente de lo que ahora es Chad, debería estar entre las obras devueltas a ífrica.