Trump hace 1ra reaparición pública tras hospitalización

El presidente Donald Trump hizo el sábado su primera aparición en público tras su hospitalización por coronavirus, desafiando las directrices de salud pública para hablar ante una multitud de cie...

El presidente Donald Trump hizo el sábado su primera aparición en público tras su hospitalización por coronavirus, desafiando las directrices de salud pública para hablar ante una multitud de cientos de personas aun cuando la Casa Blanca se ha rehusado a declarar que él no representa un riesgo de contagio para nadie.

Trump se quitó una mascarilla momentos después de salir a un balcón de la Casa Blanca para dirigirse a una multitud que se encontraba en el prado abajo, su primer paso de regreso a la escena pública cuando faltan poco más de tres semanas para las elecciones. El mandatario ignoró, una vez más, las recomendaciones de seguridad de su propio gobierno apenas días después de que reconociera que estuvo al borde de una situación grave a causa del virus y afirmara que su lucha contra la enfermedad le permitió comprenderla mejor.

Y cinco días después de que Trump regresara del Centro Médico Walter Reed, su salud seguía siendo un misterio dado que funcionarios de la Casa Blanca no han querido revelar si él ha dado negativo o si el mandatario sigue siendo un riesgo para la propagación del virus.

La reaparición de Trump fue breve.

Con vendajes visible en sus manos, posiblemente relacionado con una inyección intravenosa, Trump habló durante 18 minutos, mucho menos del periodo de poco más de una hora que le es habitual en sus actos políticos. Trump lucía saludable, aunque sonaba quizá un poco ronco, al ofrecer una versión corta de su discurso de campaña a pesar del escenario de la mansión ejecutiva.

Aunque fue descrito como un acto oficial, Trump no presentó propuestas políticas y en cambio lanzó sus diatribas habituales contra el demócrata Joe Biden al tiempo de elogiar a la policía ante una multitud de centenares de personas, cuya mayoría llevaba puesta mascarilla pero pocos respetaban el distanciamiento social.

Me siento fabuloso, afirmó Trump, quien de paso agradeció los buenos deseos y oraciones mientras se recuperaba. Después declaró que la pandemia, que se ha cobrado más de 210.000 vidas estadounidenses, estaba desapareciendo aún cuando él continúa recuperándose del coronavirus.

En un acto de desafío o simplemente tentando al destino, los funcionarios organizaron a la multitud justo a unos pasos de la Rosaleda, donde hace exactamente dos semanas el mandatario efectuó otra reunión multitudinaria para anunciar formalmente su nominación de la jueza Amy Coney Barrett a la Corte Suprema. Ese evento está siendo considerado como un posible gran propagador del COVID-19 debido a que más de dos docenas de personas que asistieron han contraído el virus.

Trump confiaba en efectuar varios actos de campaña este fin de semana pero tuvo que conformarse con el de la Casa Blanca. Aun cuando se desconoce su situación de salud, Trump tiene previsto intensificar sus giras con un acto de campaña el lunes en Florida, seguido de visitas a Pensilvania y Iowa en los días posteriores. Se desconoce si Trump representaría un riesgo para quienes volarían con él en el Air Force One o con quienes se encuentre en los actos políticos.