Brasil rebasa las 150.000 muertes por coronavirus

de acuerdo con el conteo de la Universidad Johns Hopkins.

de acuerdo con el conteo de la Universidad Johns Hopkins.

El incremento de contagios ha reavivado el dolor de Naiane Moura, una asesora de ventas que perdió a su padre Elivaldo de COVID-19 en abril. El cartero de 58 años no presentaba enfermedades previas y lidió con el coronavirus durante siete días en un hospital público de Manaos, la ciudad brasileña más grande en la Amazonía.

Cuando veo que son 150.000, veo a mi padre junto a muchos otros cuerpos sin rostro, aseveró Moura en entrevista vía telefónica. Nunca imaginé que llegaríamos a ese número. no creo que podamos alguna vez superar esto.

El presidente brasileño de ultraderecha, Jair Bolsonaro, minimizó la severidad del virus al tiempo que las muertes aumentan rápidamente en Brasil. El mandatario de 65 años desobedeció las medidas de distanciamiento social en actos públicos y alentó a las multitudes durante sus salidas de la residencia presidencial.

Bolsonaro rechazó los confinamientos impuestos por gobernadores y alcaldes y otras medidas severas para contener la propagación del virus, incluso después de que él mismo contrajo la enfermedad en julio e insistió en que el paro de la economía de Brasil enviaría a la nación al caos.

La vida sigue. Brasil necesita producir, dijo el 7 de julio en Brasilia al revelar que tenía COVID-19.

Manaos, ciudad donde vive Moura, se convirtió en un horrendo espectáculo al inicio de la pandemia. Entre abril y mayo, el sistema de salud se colapsó en la ciudad al tiempo que los pacientes fueron rechazados por hospitales atestados y los cementerios se vieron obligados a enterrar cuerpos en fosas comunes. La capital del estado de la Amazonía ha registrado 122 decesos por cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio nacional de 71 por cada 100.000 personas. La nación de 210 millones de habitantes rebasó los cinco millones de contagios confirmados el miércoles, según datos oficiales.