Pelosi pone en duda que Trump sea apto para gobernar

y dijo que los estadounidenses deben saber exactamente cuándo fue que él contrajo el COVID-19, luego de que otros miembros de la Casa Blanca también se infectaron.

y dijo que los estadounidenses deben saber exactamente cuándo fue que él contrajo el COVID-19, luego de que otros miembros de la Casa Blanca también se infectaron.

La ciudadanía necesita conocer el estado de salud del presidente, dijo Pelosi.

Trump no tardó en responder vía Twitter.

La loca Nancy es la que debería estar bajo observación. No le llaman loca en vano, tuiteó el presidente el jueves.

Trump afirma que se siente grandioso después de haber sido hospitalizado y de haber vuelto al trabajo en la Casa Blanca, pero los médicos han dado señales contradictorias sobre su diagnóstico y tratamiento. Trump planea reanudar pronto su campaña.

En una sorprendente revelación, el líder de la mayoría en el Senado Mitch McConnell dijo el jueves que dejó de ir a la Casa Blanca hace dos meses debido a que no estaba de acuerdo con los protocolos contra el coronavirus de la residencia presidencial. Su última visita fue el 6 de agosto.

Mi impresión es que su manera de manejar esto era diferente a la mía y a lo que insistí que se hiciera en el Senado, que es utilizar mascarillas y mantener el distanciamiento social, dijo McConnell durante una gira de campaña para su reelección en el norte de Kentucky.

Pelosi y el representante demócrata Jamie Raskin, profesor de Derecho Constitucional, planeaban presentar la propuesta el viernes, que crearía una comisión de acuerdo con lo detallado en la 25ta Enmienda, la cual fue aprobada y ratificada por el Congreso en 1967 a fin de garantizar una continuación en el poder tras el asesinato del presidente John F. Kennedy.

La enmienda señala que el vicepresidente y la mayoría de los principales funcionarios de los departamentos ejecutivos o de otro organismo, como el Congreso pueden, por ley, brindar una declaración ante el Congreso de que el presidente es incapaz de desempeñar la autoridad y los deberes de su cargo. En ese momento, el vicepresidente asumiría inmediatamente los poderes de presidente interino.

Trump suspendió súbitamente las negociaciones sobre un paquete de ayuda a principios de esta semana, lo que causó un duro impacto en la economía, desconcertó a sus aliados republicanos y dejó a millones de estadounidenses sin respaldo adicional a pocas semanas de los comicios. Casi inmediatamente intentó revertir sus acciones y entablar negociaciones.

Todo ocurrió en una serie de tuits y comentarios sorprendentes hechos días después de que volvió a la Casa Blanca luego de permanecer hospitalizado por COVID-19.

Primero, Trump dijo a líderes republicanos en el Congreso el martes que suspendieran las negociaciones sobre un paquete de ayuda. El miércoles, intentó llamar a todos a la mesa de negociaciones en los puntos más importantes, incluyendo cheques de estímulo de 1.200 dólares para la mayoría de los adultos en el país.

Pelosi declaró el jueves que los demócratas siguen en la mesa y que su oficina reanudó las conversaciones con el principal negociador, el secretario del Tesoro Steven Mnuchin.

Pelosi afirmó que le dijo a Mnuchin que estaba dispuesta a considerar una iniciativa para ayudar a las aerolíneas, que enfrentan despidos masivos, pero esa asistencia, recalcó, debe ir acompañada de una iniciativa más amplia que incluya el tipo de pruebas diagnósticas, rastreo y prácticas de salud que los demócratas afirman son necesarias como parte de una estrategia nacional para aplastar al virus.

Normalmente, las elevadas apuestas políticas de cara a las elecciones proveerían margen de negociación para un paquete de tal magnitud, pero ante el rechazo de otros republicanos a gastar más dinero, parece que no habrá asistencia en camino una vez que los estadounidenses ya comenzaron a emitir sus votos.

Los demócratas han dejado en claro que no avalarán un enfoque gradual hasta que el gobierno de Trump apruebe un plan integral que proponen para las pruebas de diagnóstico, rastreo y otras medidas para frenar la propagación del virus. Han reducido su propuesta de 3 billones a 2,2 billones de dólares. La Casa Blanca presentó una contraoferta por 1,6 billones de dólares. Las negociaciones se llevaban a cabo al momento que Trump ordenó suspenderlas.

No hay duda de que la cercanía de la elección ha hecho que esto sea mucho más desafiante, declaró McConnell.

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Los periodistas de The Associated Press Bruce Schreiner en Frankfort, Kentucky; y Laurie Kellman y Pamananda Rama en Washington contribuyeron a este despacho.